Pasaron 12 años desde la primera visita de Café Tacvba a Cuba. A diferencia de esa experiencia, en la que congregaron a unos 500 fans, en esta su segunda vez en la isla, la banda mexicana de rock reunió a más de 6 mil espectadores en el concierto gratuito que ofreció en la Tribuna Antimperialista de La Habana, el pasado 9 de junio.
Los medios de comunicación locales lo tituló como un concierto histórico. Para Rubén Albarrán, Emmanuel del Real, Joselo y Quique Rangel toma ese título por el sólo hecho de haber realizado su presentación en el marco del 50 aniversario de la Revolución Cubana.
“Fue difícil este concierto porque no hubo mucho equipo, la producción fue escasa, pero estuvo muy divertido, muy bueno. De los asistentes, 10 o 20% eran cubanos, llegó mucha gente de Ecuador, Panamá, Venezuela, me parece algo interesante lo que está haciendo Cuba, hay mucha gente becada en la isla, y precisamente esos estudiantes fueron los que acudieron”, relató el vocalista Rubén Albarrán, ayer a su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Los rockeros mexicanos también son fans de Café Tacvba
¡Qué chingón tocan!”. Esas fueron las palabras que Sergio Arau, vocalista y guitarrista de la banda Botellita de Jerez, expresó a los integrantes de Café Tacvba la primera vez que los vio en vivo en el desaparecido antro LUCC (La Última Carcajada de la Cumbacha), recién entrada la década de los noventa.
Ya entrados en confianza, el músico dio a los Tacvbos —que hoy ofrecerán el respectivo concierto de su gira de 20 años en el Foro Sol— un consejo que parece éstos siguieron con el paso de los años: “Jamás pierdan su esencia, cuando los grupos buscan el éxito y que sus canciones sean programadas en la radio, renuncian a sus orígenes, ustedes deben de encontrar el equilibrio”.
Seis años después de esa noche, allá por 1996, Rubén Albarrán (cuyo seudónimo en turno es “Ixaya Mazatzin Tleyotl”), Emmanuel del Real, Joselo y Quique Rangel no sólo rindieron un homenaje a Sergio Arau y su grupo Botellita de Jerez a través de la canción titulada “Alármala de tos”, incluida en su producción Avalancha de éxitos, también lo invitaron a dirigir el video para dicho tema.
“Los Tacvbos son muy brillantes en todos los aspectos y trabajar con ellos es bien chingón… han sido muy maduros y muy inteligentes para encontrar un balance, han sabido organizar la cosa para no odiarse”, opina Arau, durante una entrevista con KIOSKO.
La complicidad entre Café Tacvba y Botellita de Jerez es tal que el cuarteto de ciudad Satélite eligió el tema “Charoncanrol” para hacerle un cóver e incluirlo en el documental Naco es chido, que La Botella estrenó hace unos meses en la pasada edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara.
“Es una versión verdaderamente ácida de la canción original, ja, ja, ja, ¡dura como unos 10 minutos!”, comenta el también director del polémico largometraje Un día sin mexicanos.
Al igual que Sergio Arau, sus compañeros en Botellita de Jerez, Armando Vega-Gil y Francisco Barrios El Mastuerzo, recuerdan con gran cariño sus andanzas con el grupo Café Tacvba, y celebran al sabor del pulque los primeros 20 años de esa banda en la escena musical.
Vega-Gil refiere que el hecho de que Rubén, Meme, Joselo y Quique hayan grabado su versión de “Alármala de tos” fue “un gesto muy chido”.
“Su disco Avalancha de éxitos fue un paralelismo con Botellita, también en nuestro tercer disco (Naco es chido) hicimos un homenaje con músicos vivos y muertos que eran nuestros contemporáneos, así que el que hayan hecho este collage fue muy padre”, subraya el bajista de Botellita de Jerez.
“Nos acercamos mucho con Café Tacvba, sobre todo con Rubén, cuando hicimos los conciertos benéficos para el estado de Chiapas, ellos fueron una de las tantas bandas que dijeron que sí”, recuerda “El Mastuerzo”.
“Con Café Tacvba vivimos cosas muy interesantes que se relacionan con la creación de una escena distinta en el rock, inédita en ese entonces, las propias bandas crearon esta escena, los Tacvbos le entraron a llevar una planta de luz para el municipio de La Realidad (Chiapas), y Rubén se fue para allá a entregarla.
Él, particularmente, tienen unos gestos de humildad”, agrega.
Alabados por la prensa internacional, que se ha desvivido por llamar al cuarteto “Los Pixies mexicanos” y “Los Beatles mexicanos” (por citar tan solamente alguno de los títulos acreditados), también la banda se ha ganado el respeto de sus colegas rockeros.
Aunque dentro de la escena del rock, los egos son casi incontrolables, los Café Tacvba pueden jactarse de ser casi la única agrupación a la que los músicos mexicanos, y otros más en el mundo —como Beck— no solamente respetan, sino también admiran.
“Cuando empezaron (los Tacvbos), ya teníamos (Caifanes) un rato dando lata, pero me tocó verlos en el antro La última carcajada de la cumbacha. “Ahí supe que sería un grupo muy propositivo, original, con grandes músicos, y no me equivoqué, han ido evolucionando, y tienen mucha personalidad”, expresa Alfonso André, baterista de Jaguares.