Se trata de una película que debió filmarse hace 31 años. Era 1978 y faltaban tres meses para comenzar su rodaje. Entonces una llamada telefónica de Margarita López Portillo, hermana del Presidente de la República, detuvo el proyecto cinematográfico que se rodaría en el norte del país.
Recuerda el cineasta Felipe Cazals, quien entonces se encontraba en Sonora a punto de comenzar el proyecto:
“Lo que sucedía es que la película iba a dar un ejemplo de la malsana costumbre del país del Norte (Estados Unidos) de intervenir en los asuntos de otro país, que creo no les convenía mostrar en esos momentos”.
Ahora, a tres décadas de aquello, esa película ha vuelto a tomar forma y sustancia.
Se llama Chicogrande y se ubica en abril de 1916, cuando Francisco Villa es perseguido por el ejército estadounidense en territorio nacional.
“Finalmente los cineastas somos perseverantes y necios. Ahora que tengo 72 años pensé que era un buen momento para tomarlo de nuevo”, considera el realizador Felipe Cazals.
El entrevistado es reconocido por sus filmes Canoa, Las poquianchis y El apando, recientemente en el corte histórico llevó a la pantalla grande Las vueltas del citrillo y Su alteza serenísima, esta última alusiva a Antonio López de Santa Anna.
Chicogrande está basado en el cuento original del escritor Ricardo Garibay, que narra como un Villa herido se esconde en una cueva, mientras que sus subalternos buscan con desesperación un médico.
El elenco es envidiable: Damián Alcázar, Alejandro Calva (en el papel de Villa) y Patricia Reyes Spíndola como revolucionarios. Daniel Martínez y Juan Manuel Bernal, como los invasores estadounidenses. El primero incluso tiene varios diálogos en inglés con sus subalternos.
“Básicamente la historia sobre la lealtad de una persona a otra, la cual representa una causa, y está en el contexto de una invasión”, expresa Cazals desde Durango, vía telefónica, donde está en la quinta semana de rodaje.
Hasta allá se ha trasladado el equipo de producción para filmar en locaciones reales como la sierra y los cañones del lugar.
Aunque la historia de Chicogrande es parte cuento, el realizador efectuó su propia investigación histórica.
“Todos los personajes que se verán existieron, están en los documentos, en las memorias de los generales estadounidenses, pero aquí no se les da su verdadero nombre”, detalla Cazals.
En mayo pasado, el productor Fernando Gou dijo a KIOSKO que los actores se habían sometido a clases de cabalgata con el fin de darle mayor realismo a algunas de las secuencias.
Días después el actor Damián Alcázar, vía correo electrónico, se mostró feliz de participar en la aventura revolucionaria.
“Mi personaje es un hombre de nuestro pueblo, con necesidades urgentes. Se verá un regreso cuando pierde a toda su familia y tierras, situación que lo coloca en una pobreza extrema”, indicó.
Chicogrande es producida por Sierra Alta Films, Imcine, el Fidecine (órgano responsable de apoyar económicamente películas comerciales) y el gobierno del estado de Durango.
El proyecto comenzó hace un año su preparación.
En el elenco figuran, entre otros Jorge Zárate, Tenoch Huerta, Bruno Bichir, Lisa Owen y Gustavo Sánchez Parra.
El estreno de la película, cuya música aún se estudia, se tiene contemplado para el 2010, en el marco los festejos del Centenario de la Revolución Mexicana.
“Si vieran mi equipo de trabajo, todos son jóvenes, dan otro enfoque a la historia. El director de fotografía tiene 29 años de edad, el de sonido, 30. Es otra cosa. Yo mismo ya veo de manera distinta las cosas a como las veía en 1978. Todo ha cambiado”, comenta Cazals.
Así, el Centauro del Norte, como se le conoce a Villa, cabalgará de nuevo en los cines.