Guadalupe Pineda ya puede decir que Carla Bruni tiene uno de sus discos.
La cantante mexicana se lo entregó personalmente durante la pasada visita que el presidente francés Nicolás Sarkozy y su esposa realizaron a México.
Durante la cena de gala diplomática, Pineda ofreció un miniconcierto con su repertorio de canciones francesas. Asegura que tanto Bruni como Sarkozy “volteaban a verla” para saber quién estaba cantando.
Pero no alcanzó a conversar con ellos: “Solo los saludé y les entregué en su propia mano el disco Francia con sabor latino. Lo que noté fue que durante el concierto en la comunidad francesa hubo algunos gritos de bravo”.
Según Pineda, esos “bravo” no son una casualidad, sino manifestación de su actual situación artística: “Cuando me escuchó en mis discos de los 80, notó que tienen emoción pero la voz madura es la de ahora; he ganado en expresión y puedo decir, sin ambajes que confío en lo que hecho con este nuevo álbum”.
Está tan confiada que el próximo 18 de abril se presentará en el Auditorio Nacional en donde el público podrá testificar “la madurez” de su voz.
Y después viajará a Francia para continuar con la promoción de este álbum que ha tenido más vida de la que suponía Pineda: “Al principio pensamos que era exclusivamente para el mercado europeo, nunca creímos en la posibilidad de lanzarlo en México. Pero ahora que lo hemos hecho, me ha sorprendido la buena acogida porque ya lleva ocho semanas en primer lugar en World Music”.
Y explica que una parte del éxito se debe a “la estela” que dejó el furor por Edith Piaff el año pasado: “Fue su aniversario y hubo muchos homenajes, luego salió la película sobre su vida que ganó un Oscar. Así que decidí que era un buen momento de sacar el disco aunque para que cayera en esa estela”.
El disco incluye, por supuesto, “La vida en rosa”, canción cliché de la Piaff. Pero también hay una verdadera joya de Agustín Lara: “Es una rareza que se conoce muy poco. Hace unas semanas se publicó un cancionero muy completo de él, pero ni siquiera ahí se menciona”.