Como parte de esa versatilidad continuamente explorada por “La reina del pop”, Madonna también ha sumado la faceta de actriz y directora de cine a su exitosa carrera en la música.
De ahí que la rubia intérprete haya sido protagonista de 22 filmes, el más reciente fue en 2002 junto a su ahora ex marido, el realizador Guy Ritchie, en “Barridos por la marea”.
En dicha película, la diva del pop interpretó a una acaudalada mujer que se enamora de un rudo marino tras el naufragio de su yate en el mar Mediterráneo.
Por cierto que su intervención en esa película le valió un rechazo por parte de la crítica, quien abucheó su actuación.
Incluso su “hermano incómodo”, Christopher Ciccone, declaró que el deseo de debutar como directora de cine obedeció, en parte, a una competencia con Guy Ritchie, a quien según ha difundido la prensa sensacionalista, algún día dijo: “Cariño, todo lo que tú hagas, yo puedo hacerlo mejor”.
Contrario a lo anterior, Madonna se echó la crítica al bolsillo en 1996, cuando participó en el musical “Evita”, dirigida por el realizador Oliver Stone y en la que dio vida a la argentina Eva Perón.
Su trabajo incluso le valió hacerse acreedora a un Globo de Oro.
Tras pregonar en diversas ocasiones sus deseos de debutar como realizadora, su comienzo como directora de cine llegó en 2007, cuando la diva estrenará su primera película como directora, “Filth and wisdom”, en el Festival Internacional de Cine de Berlín.
Se trata de una obra de bajo presupuesto, en tono de comedia, rodada en Londres, y que tiene como uno de sus protagonistas al músico Eugene Hütz, de la banda Gogol Bordello, que teloneó a Madonna en un concierto en Wembley.
Aunque algunos críticos han insistido en que Madonna y la cámara no se llevan muy bien, la diva no ha desistido en su pasión por el séptimo arte.
Esta relación con el cine comenzó quizá, desde los años 70, cuando “La reina” participó en alguna película experimental, “A certain sacrifice”, tachada de pornográfica. Después, cuando Madonna ya era famosa, muchas de esas imágenes serían la causa de chantajes frente a los cuales la artista tuvo que luchar durante años.
Fue en 1986 cuando la diva trabajo en “Shangai surprise”, cinta en la que compartió crédito con el actor Sean Penn, quien un año después se convertiría en su marido.
Le siguieron otras películas como “¿Quién es esa chica?” (1987), “Dick Tracy” (1990), “Sombras y niebla” (1992), “Ellas dan el golpe” (1992), “Four rooms” (1995) y “Algo casi perfecto” (2000).