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Ahora que Madonna se divorciará de Guy Ritchie, es buen momento para hacer una valoración de su biografía en la que su vida personal siempre ha estado ligada a su carrera.
Por ejemplo, cuando graba el video de Material girl, es justo el tiempo en que conoce a Sean Penn, un actor que en aquellos años se le consideraba representativo de la generación X en Hollywood.
Se casaron en 1985, el 26 de agosto, la cual era una fecha significativa: cumpleaños 25 de Madonna. Pero el matrimonio solo duró cuatro años. Mucho tiempo después, Madonna declararía que Penn fue y será el amor de su vida, mientras que el actor ha correspondido con comentarios similares: “Ella era fenomenal, sin embargo, nadie podía adivinar qué es lo que iba a pasar después. Yo describo ese matrimonio como estrepitoso. Es de la manera como yo lo traigo a mi mente, además, no recuerdo haber tenido una sola conversación en cuatro años de matrimonio”.
A la luz de la distancia, sus amigos comentan que los chismes de la prensa amarillista perjudicaron al matrimonio. Penn es un poco más honesto: “He hablado unas cuantas veces con ella desde entonces y he encontrado a un buen ser humano. Yo no lo sabía. Sólo me dediqué a vivir mi propia vida. ¿Quién dijo esto?: ‘Los hombres son falsos y particularmente los hombres jóvenes’. Así era yo, además de que me gustaba beber mucho”.
Luego del divorcio, Madonna se enfocó en levantar su carrera que tuvo un punto culminante con el álbum Like a prayer. Luego actuó en la película I’m breathless y ahí surgió un romance con el productor y director de la cinta Warren Beatty. Él tenía 52 años mientras que ella apenas cumplía 30 sin embargo, los reportes desde el set donde se grababa la cinta aseguraban que Madonna era extremadamente cariñosa con su director. La relación solo duró un año y medio.