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Una noche explosiva fue la que caracterizó el inicio de El show de los sueños: Sangre de mi sangre y no sólo por la exaltación del público que fue testigo de la entrega de los concursantes, sino por la presencia de David Bisbal y la polémica que despertó Lupita D´alessio, como jurado.
Pero lo anterior no se debió a que D’alessio haya calificado alto o bajo a alguien, más bien por manifestar que el resto de sus compañeros de la mesa de canto (Amanda Miguel y Fatto) no la tomaban en cuenta para calificar. “Veo que Lupita está muy alejada. Deben de tomarla en cuenta”, indicó Adal Ramones, conductor de la emisión.
“Pues si quieren me voy... Además tú no quieres a mi hijo —le dijo a Kiko Campos, quien ocupó en varias ocasiones su lugar—; hasta 7 le pusiste (de calificación)”, expresó La Leona Dormida. “Claro que sí...”, respondió el crítico.
Mientras Amanda acariciaba el brazo y hombro derecho de D´alessio, la intérprete de “Mentiras” comentó que si querían, mejor se iba de la emisión. Adal se acercó y le externó: “Lupita, te queremos. Esto empezó contigo y termina contigo”. Ella lo agradeció con una sonrisa.
Esa noche, donde la competencia por una mayor audiencia entre Televisa y TV Azteca inició, ganando la primera por una buena ventaja, hubo también tiempo para pedir a nuestros gobernantes un país libre de violencia. Adal recordó haber sido secuestrado. También se refirió a los delincuentes.
En lo que se refiere a Bisbal, el padrino de la noche, puso a los tríos a cantar “Ave María”; antes, en solitario, interpretó el tema de la novela que lleva el mismo nombre “Juro que te amo”.
El trío triunfador fue el que encabeza Kalimba (con 69 puntos). Los equipos de Pee Wee e Ilse están en la cuerda floja.