espectaculos@eluniversal.com.mxDesde ayer lunes, el actor y cantante mexicano Pablo Montero se encuentra privado de su libertad en un centro de detención del condado de Miami Dade, ubicado a espaldas de la Corte Especial en donde fue detenido por haber recaído en su problema de drogas, adicción en la que, según los reportes clínicos, reincidió el pasado mes de junio.
Por haber quebrantado la ley, el intérprete norteño permanecerá en una celda compartida, vistiendo, al igual que todos los demás acusados, un uniforme color naranja y esperando el fallo del juez parado sobre un costado de la Corte, el próximo miércoles a las 10 de la mañana, hora local.
Minutos antes de que fuera esposado, Óscar Daniel Hernández, mejor conocido por su nombre artístico de Pablo Montero, le pidió al juez, a través de una traductora, una última oportunidad para rehabilitarse fuera de la prisión.
“Me gustaría que me diera una oportunidad… de que se pueden hacer las cosas y que voy a salir de esto por mi familia, por mi hijo y por mi trabajo, he estado tratando también de estar más cerca de Dios. Y eso es lo único que le pido para poder salir adelante.”
Lo que le espera
El día del fallo, una vez más el impartidor de justicia escuchará a la Fiscalía, que representa al estado y que por cierto pide como pena mínima dos semanas de cárcel.
Y, por supuesto, a la defensa, quien argumentó en esta ocasión que Pablo Montero es un ciudadano que ha estado cumpliendo con todos sus compromisos al pie de la letra, tanto familiares como labores, y que desafortunadamente había incurrido en su mismo problema tal y como el mismo abogado le informó por escrito al juez en su monitoreo que lleva sobre el artista semanalmente.
Mañana, cuando se presente a la Corte, el cantante y actor sabrá su suerte y decidirá en caso de quedar detenido, su futuro.