LONDRES (AP).— Académicos europeos y estadounidenses se reunieron para analizar la fascinación de la sociedad con las mujeres célebres descarriladas, y por qué la gente parece disfrutar con la debacle de Britney Spears, los arrestos de Lindsay Lohan, así como los problemas de rehabilitación de Amy Winehouse.
Diane Negra, una de los organizadores, aseguró que los participantes desean estudiar por qué provoca “placer el ver mujeres abatidas”.
Negra, profesora de cine y televisión en la universidad de Norwich, en Londres, afirmó que “estas mujeres operan como pararrayos por muchas otras preocupaciones”.
Aunque no es nueva la fascinación de la sociedad hacia las celebridades, tanto internet como la “cultura de la prensa sensacionalista” han creado un torbellino donde los rumores, las acusaciones y las refutaciones forman un remolino que se realimenta.
Una búsqueda en Google sobre la diva del soul Winehouse produjo el miércoles casi 10 mil notas. En diarios británicos, la información sobre sus erráticas actuaciones, su lucha contra las drogas y sus problemas de salud han aparecido diariamente.
Hay muchas celebridades masculinas como Pete Doherty o Robert Downey hijo, cuyas dificultades personales y legales también llegan a los titulares, pero Negra cree que la cobertura sobre las mujeres es más sentencioso, al mostrarlas caprichosas como “relatos ejemplares”.
No es raro que los periodistas que cubren espectáculos discrepen. Gordon Smart, quien dirige Espectáculos para The Sun, dijo que la preponderancia en las noticias de mujeres estrellas con problemas es una coincidencia.