espectaculos@eluniversal.com.mxCANNES.— Durante el rodaje en Barcelona, el equipo de filmación le pudo enseñar a Woody Allen algunas cosas de la cultura, y Penélope lo cuenta así.
“Sí, lo llevamos a una rave party y fue algo increíble, porque él no es una persona a la que le gusten mucho las fiestas, pero se portó encantador. Y yo me llevé sus gafas como regalo. Son mi tesoro, adoro ese regalo, porque sé lo que significa, Woody sólo tenía dos pares de gafas y unas me las dio a mí.
—¿Cómo surgió la oportunidad de trabajar con Allen?
—Yo le llamé, mi publicista me organizó una reunión con él que duró tres minutos. Y cuando salí, mi agente me dijo: “Has estado mucho tiempo con él”, porque al parecer sus reuniones tienden a ser bastante cortas, a veces duran sólo 15 segundos. —¿Cómo se sintió al rodar escenas románticas con Scarlett?
—Ya no sé ni qué decir, todo el mundo durante cinco meses me ha estado preguntando por ese momento. Pero lo cierto es que llegó a la prensa de forma muy diferente a cómo aparece en la cinta. Lo único que recuerdo es que ese día fue uno de los más concurridos en el set, todo el mundo tenía un pretexto para estar ahí.
Salma Hayek está aquí, ¿han hablado?
—Sí, es una gran amiga y la adoro.
—¿Qué puede decirnos de su faceta como diseñadora, seguirá haciendo colecciones para la firma Mango?
—Con Mango voy a hacer dos colecciones más. Es algo que me tiene muy contenta.
—¿Volvería a trabajar con Woody?
—¡Por supuesto! Él es un genio. Toda mi vida he estado viendo sus películas y me he sentido inspirada por su trabajo no sólo como actriz sino como audiencia.
—¿Es verdad que pronto rodará de nuevo con Almodóvar?
—Sí, en dos semanas empezaremos Los abrazos rotos y estoy aterrada, pero a la vez estoy feliz de volver a trabajar con Pedro Almodóvar.