CANNES.— Ataviada con un vestido de Dior en tonalidades grises y negras, con poco maquillaje pero los párpados bien definidos para marcar su hermosa mirada, apareció Penélope Cruz en una habitación del Hotel Martinez para charlar con El Universal acerca de su nueva cinta, Vicky Cristina, Barcelona.
Esta vez, la actriz española se puso bajo la batuta de Woody Allen. Imposible no mencionar que fue en el rodaje de esta cinta en la que surgió el romance entre ella y Javier Bardem.
Sin embargo, este parece ser un tema “tabú” y ella lo deja bastante claro.
“No pienso hablar nada de mi vida personal, siempre la he mantenido en privado y así lo haré. Creo que estoy en todo mi derecho de protegerme”.
Pero Penélope, siempre y cuando no se hable de amor, es generosa y abierta, tal y como nos dejó ver en la entrevista.
—¿Se siente distinta cuando trabaja en España?
—No, tal vez me influye el lenguaje cuando trabajo en España, pero esta película está rodada en inglés y en español, con lo cual fue muy interesante para mí y para Javier tener que interactuar en ambos idiomas. Woody nos dio total libertad. Hubo mucho espacio para la improvisación.
—¿Habló con Javier a la hora de crear el diálogo en español?
—No, simplemente me inspiré en el personaje. Es María Elena la que realmente me ayudó a crear su diálogo. Ella utiliza muchos insultos y la mayoría son palabras terribles. Cuando terminaba el rodaje siempre me quedaba pensando si tal vez estaba exagerando en la improvisación, porque las palabras de mi personaje son horribles y temía la cara que iba a poner Woody en la sala de edición si acudía con un traductor (risas).
—¿En su personaje de María Elena, no vio también a una mujer muy “almodovariana” en el sentido de que es una chica muy sexual y extrovertida?
—La verdad es que sí. Pedro y Woody son muy diferentes, pero siempre he encontrado muchas cosas en común entre ellos. Los dos se gustan el uno al otro, los dos siempre me mandan mensajes uno para el otro, lo cual me parece algo muy generoso por ambas partes.
“Pedro ayer estaba feliz con el éxito de la película en Cannes y me mandó como cinco mails para felicitar a Woody y luego Woody siempre me pregunta por Pedro. ¡Yo estoy feliz de ser el mensajero entre los dos! (risas).
“Ambos tienen una forma de hablar de situaciones muy humanas, realmente importantes, sin jamás juzgar o tratar de cambiar a nadie.
“Por si fuera poco, ambos saben cómo encontrar la gracia y el sentido del humor en los momentos más dramáticos, por eso los dos son increíbles.”