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Durante 13 años, el Ariel no existió. En 1959, ante la falta de incentivos para los productores, éstos dejaron de mandar sus películas para ser nominadas.
El alejamiento persistió durante la década de los 60 y los albores de los 70. En ese tiempo, de acuerdo con cifras extraídas del libro Breve historia del cine mexicano, de Emilio García Riera, se produjeron alrededor de 500 cintas.
La mayoría de ellas, aunque causaron muy buena aceptación en el público y aún siguen exhibiéndose en televisión, jamás fueron premiadas.
Entre ellas se encuentran El ángel exterminador, dirigida por Luis Buñuel y protagonizada por Silvia Pinal y Enrique Rambal.
Tiempo de morir, ópera prima de Arturo Ripstein, y Los hermanos Hierro, de Ismael Rodríguez, siguieron la misma suerte.
Qué decir de Los caifanes, que lanzó al estrellato a una camada de jóvenes actores: Ernesto Gómez Cruz, Sergio Jiménez, Eduardo López Rojas y Oscar Chávez, apuntalados por Julissa y Enrique Álvarez Félix.
Ignacio López Tarso, homenajeado en 2007 con el Ariel de Oro por su trayectoria, fue de los más afectados por la cancelación de la ceremonia.
En esa década protagonizó El hombre de papel, Cri Cri el grillito cantor, Rosa blanca y Macario.
Una de las cintas más exitosas, La edad de la violencia, estelarizada por César Costa, Alberto Vázquez y Manolo Muñoz, tampoco pudo estar en competencia.
Eso mismo le pasó a Juventud rebelde, con el comediante Adalberto Martínez Resortes, en cuya trama se incluyeron números musicales de los roqueros estadounidenses Bill Halley y sus Cometas.
Las cintas de El Santo, el Enmascarado de Plata, que han dado la vuelta al mundo y son reconocidas incluso por cineastas como Tim Burton (El cadáver de la novia), también pasaron a mejor vida.
El realizador de culto Alejandro Jodorowsky no pudo celebrar algo por El topo y el actor émulo de playboy Mauricio Garcés tampoco, a pesar de que realizó sus clásicos Don Juan 67 y Espérame en Siberia, vida mía.
Germán Valdés Tin Tan fue otro con el que jugó el destino: los 60 fue su década más pródiga con Dos fantasmas y una muchacha, El fantasma de la opereta, Tin Tan el hombre mono y El tesoro del rey Salomón.
También esperaron algún reconocimiento las nuevas versiones de El derecho de nacer, Cuando los hijos de van, Angelitos negros y Corazón salvaje.