César Huertacesar.huerta@eluniversal.com.mx
Apenas se va a a estrenar Familia Tortuga, su ópera prima, pero ya Rubén Imaz se encuentra levantando un nuevo proyecto que ha sido bien visto en Francia.
La producción llevará por título Cefalópodo y fue escrito en el país galo como parte del programa Cinefundación del Festival de Cannes.
“Es una historia de amor y de vida, pero conociéndolas a través del dolor, que nos hace valorar esas cosas”, indicó.
“Estamos buscando ahorita una coproducción, tiene que ser evidentemente mexicana, pero se podría buscar el apoyo europeo, donde tiene el ojo bien puesto”, añadió el egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica.
Imaz saltó a la escena del largometraje en 2006, cuando Familia Tortuga, su primera cinta, fue elegida para participar en el Festival de San Sebastián.
Ahí cosechó críticas favorables, gracias a su historia de una familia que pasa por el dolor de una pérdida e intenta recuperarse.
Para México, la empresa Canana ya obtuvo los derechos para su distribución nacional.
Esta compañía, creada por Gael García Bernal, Diego Luna y Pablo Cruz, ya tuvo en sus manos El violín y el documental JC Chávez.
“Estamos viendo ahorita la mejor fecha, puede ser para la segunda mitad de año, después del verano.
“Iría con pocas copias en la ciudad de México y después irse a provincia con estrategia, para que quedara por mucho tiempo”, explicó.
Familia tortuga es su ejercicio de tesis para el CCC.
Es protagonizada por Luisa Pardo, Manuel Plata, José Ángel Bichir y Dagoberto Gama.
Imaz era, hace cinco años, una de las cabezas visibles que marchaban sobre Reforma para protestar en contra de la propuesta gubernamental de desaparecer el CCC.
Durante dos meses pegó carteles, planeó mítines de apoyo y fue vocero ante los medios de comunicación sobre la importancia de la escuela.
“Aquí hay un espectador cautivo que ves estas películas, no las grandes producciones.
“Para mí la primera victoria fue poder terminar la película”, señaló.