MADRID (AP).— El español Javier Bardem ha interpretado diversos papeles a los largo de su carrera como a un torero, a un súpermacho, a un cuadrapléjico luchando por su derecho a morir y recientemente a un despiadado asesino.El actor no es otra cosa que un hombre versátil, que en más de 20 años de trabajo actoral ha conquistado un sinnúmero de reconocimientos en su tierra natal, aunque la fama mundial parecía estarse portando tímida con su carrera.
Sin embargo, eso ha comenzado a cambiar gracias a su papel como asesino en la película de los hermanos Coen Sin lugar para los débiles. Ahora las críticas a a nivel mundial le sonríen coronadas con su segunda nominación al Oscar.
Tan sólo el mes pasado, el actor nacido en las Islas Canarias, obtuvo dos premios importantes por su actuación en Sin lugar para los débiles. El pasado 13 de enero se convirtió en el primer actor español en recibir un Globo de Oro. Dos semanas después se alzó con el premio del Screen Actors Guild y este mes agregó a la lista la distinción de la Academia Británica de Cine.
A pesar de los elogios, Bardem ha dicho una y mil veces que no le interesan los premios.
Cuando en el 2005 se convirtió en el primer español en ser nominado al Oscar por su caracterización de Julian Schnabel en la cinta Before night falls, Bardem indicó que ganar “no es importante”.
“Es más importante que las bombas dejen de explotar en Irak, que los Estados Unidos respeten el Protocolo de Kyoto, o que permitan observadores internacionales en Guantánamo”, dijo entonces Javier Bardem en una entrevista.
Bardem, de 38 años de edad, viene de una familia involucrada en el mundo del cine y el teatro: su madre, su hermano y su hermana son actores también.
Y aunque se le conoce como una persona amable y casi retraído en persona, ha sido brutalmente sincero acerca de sus sentimientos políticos. Ambos, él y su madre, fueron figuras prominentes en las protestas que se realizaron en España en contra de la guerra de Irak. Sobre los derechos de los homosexuales, una vez se le citó diciendo que si él fuera gay se casaría solamente para poder ofender a la Iglesia Católica.
Ha apoyado a Médicos Sin Fronteras, y produjo un documental titulado The invisibles, una serie de cortos realizados por cinco directores, entre ellos Wim Wenders, sobre conflictos y derechos humanos.
En la pantalla, ha creado un abanico de personajes algunos de ellos en las mayores películas españolas como Carne trémula de Pedro Almodóvar y Segunda piel de Gerardo Vera en las que ha demostrado sus habilidades camaleónicas.
El reconocimiento desde el otro lado del Atlántico le llegó en el 2000 con su papel del poeta cubano exiliado Reinaldo Arenas en el largometraje Before night falls. Fue su primera película en inglés. Dos años después estelarizó The dancer upstairs de John Malkovich, quien debutaba como director.
Luego hizo dos interpretaciones de gran poder: la de un marino desempleado enLos lunes al sol (2003) y otra de gran peso en Mar adentro en la que caracterizó a Ramón Sampedro, un cuadrapléjico.