cesar.huerta@eluniversal.com.mxVerónica Castro y sus netas del planeta. Sobre Christian, su hijo: “Hace rato que no hablo con él... Estoy tranquila, estoy en paz, actué de buena fe.
Sobre una supuesta demanda contra Valeria Liberman, la esposa de Christian, que circula en internet: “¡Uta!, si viera uno lo que sale en internet... ¡ya hasta salimos encuerados...!”.
Sobre un regreso a televisión: “Todo mundo me pregunta lo de Mujeres asesinas (una serie que tendrá su versión mexicana), pero nadie me ha hablado”.
“Yo extraño las desveladas. No puedo dormir, me gustaría hacerles a ustedes algo de noche... digo, algo normal.”
Verónica Castro se encuentra en el Bosque de Chapultepec participando en el cortometraje En la oscuridad, que produce su hijo menor, Michelle.
Ahí interpreta a la madre muerta del protagonista (Alejandro Nones), quien ante la pérdida se sume el la depresión y en el alcoholismo.
“El alcoholismo lo he vivido de cerca”, dice La Vero en otra de sus netas.
“No puedo decir que no tomé, pero a veces te cae el veinte a tiempo, en otras no, como al personaje, y la factura es muy cara.”
Es una historia, por ende, de la vida real. Representa su regreso al celuloide después de una década alejada del séptimo arte.
Ha decidido apoyar a su hijo natural y también a sus putativos y adoptados, como considera a los demás miembros de la producción.
Lo único solicitado es que no pongan su crédito en el corto, cuya posproducción llevará dos meses y buscará ir a festivales nacionales e internacionales.
“Mi nombre puede estar o no, me da igual, no me interesa. Lo que realmente vale la pena es el tema del trabajo y el amor que estos chicos ponen en él”.
Aún así, Verónica Castro reconoce tener en su colección todas las películas en las cuales participó.
De entre ellas, Chiquita pero picosa (1986) es de la que más gratos recuerdos enumera.
“Me gusta verlas, hice mucho cine comercial. Chiquita... fue un parteaguas en mi carrera.
“Ya tenía un rato que no estaba en esto; estuve una década afuera, curiosamente cuando comenzó esta ebullición del cine mexicano coincide con el hecho de que Michelle salga de la escuela, así que me aproveché y me colé.”
Y cuando alguien le pregunta cómo está del amor y qué le gusta ahora de un hombre, La Chapis sólo sonríe.
“¡No he dicho nada y ya se están riendo!... Así que lo que pensó cada uno de ustedes, ¡eso es!”
Por su parte, Michelle Castro dijo que quiere ser director de cine. Ya tiene su productora, After Life Films, la cual, junto con Zamora Films, acaba de terminar el corto En la oscuridad.
Admirador confeso de Guillermo del Toro (El laberinto del fauno), ya recibió la oferta de sus socios para aventarse detrás de cámara.
“Estamos ya platicando. Mi sueño es dirigir y ojalá lo pueda cumplir pronto.”