LOS ÁNGELES (Notimex).— La cantante estadounidense Britney Spears deberá estar bajo observación durante las próximas dos semanas, debido a un delicado cuadro sicológico, se informó ayer aquí.Fuentes del UCLA Medical Center, hospital donde este jueves fue ingresada la Princesa del Pop en medio de un dispositivo de seguridad, indicaron que por recomendación del siquiatra que atiende a Britney, la intérprete deberá estar bajo supervisión médica.
En tanto, el programa Access Hollywood aseguró que una amistad de la madre de Britney, Lynne Spears, fue quien pidió que la cantante fuera llevada al hospital ante el temor de que “pudiera hacerse daño y para salvarle la vida”.
“La familia está plenamente consciente de la severidad de los problemas que enfrenta Britney y por ello han pedido que permanezca internada hasta que haya pasado cualquier peligro”, indicó.
La informante agregó que “Lynne teme que sus problemas emocionales (de la intérprete) puedan llevarla a la muerte, dejando a sus dos hijos sin su madre”.
El hospital en donde se encuentra Spears permanece sitiado por fotógrafos y reporteros ávidos de tener reportes y fotografías, sin embargo ha trascendido que la cantante permanecerá por lo menos 72 horas internada.
Esta es la segunda ocasión en menos de un mes que la cantante, de 26 años, ingresa a un hospital, luego de que el pasado 3 de enero fue llevada al Cedar’s Sinai en aparente estado de intoxicación.
Fuentes del hospital señalaron que Spears, quien es madre de Sean Preston, de dos, y Jayden James, de uno, se ha mostrado cooperativa después de que no había podido dormir desde el sábado pasado.
La semana pasada, la Princesa del Pop fue fotografiada afuera de su residencia en Los Ángeles, California, sentada en la banqueta y llorando de manera desconsolada.
La intérprete de “Oops!. I did it again” se separó en noviembre de 2006 de Kevin Federline, y desde ahí se ha enfrascado en una disputa legal por la custodia de sus hijos, la cual perdió debido a su conducta errática y llena de conflictos.
Vive acosada
Debido a su conducta alocada y su costumbre por irse de fiesta con sus amigos, dando de inmediato la nota escandalosa que buscan los paparazzi, Britney Spears vive prácticamente rodeada de fotógrafos, quienes han captado cada paso de su vida desde el último año y medio.
Es por eso que su traslado al hospital, la madrugada del jueves, estuvo supervisada por más de una docena de policías y seguida por dos helicópteros. El motivo de su ingreso al hospital no ha quedado claro. Una versión no confirmada hablaba de un posible intento de suicidio.
Un agente de Los Ángeles que habló a condición de conservar su anonimato, dijo que la artista de 26 años fue retirada de su casa para “recibir ayuda”.
El diario Los Angeles Times, citando a funcionarios no identificados, dijo que Spears sería sometida a una “evaluación sicológica”.
La mamá de Britney, Lynne, fue vista saliendo del hospital siquiátrico de la institución a las 5:30 AM. Ahí, una ola de paparazzi y reporteros le preguntaron si Britney estaba bien y Lynne Spears respondió: “Sí”, antes de partir en una camioneta.
La policía también acudió la noche del lunes a la casa de Spears, por un reporte de los vecinos que se quejaron porque una multitud de paparazzi entró sin autorización a la comunidad privada en donde vive la artista.
Cuando los agentes llegaron, no vieron a nadie pero emitieron citaciones para los propietarios de varios autos estacionados en sitios no autorizados. Hace dos semanas, huyendo de su familia, Britney viajó a Los Cabos con quien fue su novio por apenas un par de semanas, el paparazzo Adnan Ghalib.