julio.quijano@eluniversal.com.mxEn 100 metros de alfombra roja, Will Smith saludó en perfecto español a sus fanáticos, rapeó un par de versos, autografió una docena de fotografías, habló sobre los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos, cargó a una muchacha bonita (y también al pesado Rodrigo Abed) y se tomó una foto con una fanática que consiguió estar en primera fila gracias a las influencias de su prima.
Al llegar al estreno de su película Soy leyenda en un cine de la zona más glamorosa del DF, Smith se detuvo para decir “Hola México”. La cinta es una ficción ubicada en el futuro, varios años después de que una plaga mató a la mayoría de los seres humanos y los sobrevivientes son monstruos caníbales. En este panorama, el personaje de Smith, Robert Neville, está solo en la ciudad de Nueva York y se ve obligado a cazar y conseguir agua para sobrevivir.
El tema de la cinta dio pie para preguntarle a Smith sobre los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos, quienes metafóricamente podría decirse que se sienten solos en un país ajeno. Smith dijo: “Apenas hace unas semanas estuve en el programa de radio de El Piolín (líder de opinión para inmigrantes mexicanos) y hablamos sobre el tema; yo estuve de acuerdo con él en que tenemos que hacer algo y probablemente lo haga próximamente con algunas promociones”.
Ya no habló más del tema porque un grupo de 100 fanáticos perfectamente escogidos para colocarlos justo a la entrada del cine e hicieran mucho ruido, llamaban al actor para que les firmara algunas revistas. Le gritaban “Will, Will” hasta el hartazgo. “Will, Will” repetían sin mayor imaginación. A nadie se le ocurrió improvisar alguna porra tipo: “Will, we will love you” o “You will be always in my heart”. No. Nada de eso. Solo gritaban ìncansables: “Will, Will, Will”.
Smith les respondió con afecto y permitió que todos se tomarán fotos con él. Una vez dentro del cine, el actor presentó personalmente la película en un par de salas. En la primera, notó la presencia de una linda muchacha que le pedía una foto. “Ven conmigo” le dijo en perfecto español. Una vez que la tuvo cerca, la cargo para que la foto reflejara su espíritu juguetón y desenfadado. Rodrigo Abed, un actor mexicano, vio esta escena y se le antojó la misma foto; así que se acercó a Smith y sin previo aviso brincó para que lo cargara. Esta fotografía reflejó que Abed también tiene ese espíritu juguetón y desenfadado.
Smith bromeó con los asistentes al estreno al avisarles: “Esta película es de mucho miedo. Quiero decirles a los hombres que si vienen con sus novias, por favor no vayan a gritar enfrente de ellas; háganlo en el baño o en el estacionamiento”.
En seguida, el actor se retiró del lugar. Atrás quedaron sus fanáticos que seguían gritándole y también quedó atrás la prima que había conseguido estar en primera fila gracias a las influencias de su pariente. Ambas estaban felices porque cuando Smith pasó cerca, la prima se lanzó sobre él, lo pescó del cuello y no lo soltó hasta que su familiar le tomó una foto en la que quedó grabada para la eternidad su enorme sonrisa de satisfacción.