espectaculos@eluniversal.com.mxBuenos Aires.— No se jugaba la final de la Copa del Mundo, en el estadio de River Plate, pero igual la procesión de fanáticos venía deambulando sus cercanías desde la noche del jueves. El acontecimiento lo ameritaba aún cuando no se trataba del fútbol, sino de la otra pasión de millones de argentinos: el rock y, por qué no, Soda Stereo. Y fue allí, en el mismo lugar donde hace 10 años dijeron “adios”.
Fue recién a las 21 horas (las 19 horas en México) del viernes, cuando Gustavo Ceratti, con camisa azul, pantalón negro con tiradores y envuelto en algo parecido a una ruana, dijo “¡por fin!” y arrancaron los acordes de “Juegos de seducción”, pero en un tono muy especial, según el líder de la banda más taquillera del último tramo del rock argentino: “Es el tono de bienvenidos”.
El estadio rugía cual leonera en tiempos de éxtasis. Las 65 mil personas desde los 50 hasta los 20 años, aproximadamente, eran testigos de un regreso esperado pero incierto en todos estos años. Y aconteció en este primero de los 21 shows programados en diversos escenarios de América Latina del concierto que lleva por nombre Me Verás Llegar.
Minutos antes, videos con el humorista Diego Capusoto, haciendo un skecht sobre el regreso de la banda, con imágenes de un presidente Néstor Kirchner sorprendentemente abucheado, y tomas previas al regreso y la interpretación de “ Algún día (esa versión de Some Day One Day que el trío había hecho en el tributo latino a Queen).
Después a lo largo de dos horas y media, cargadas de éxitos de los 80 y los 90 se pudo comprobar que lo único que mejoró es el sonido. Las virtudes con la guitarra de Ceratti y la ductilidad de Zeta Bossio en el bajo y el ritmo tan carácterístico de la batería de Charly Alberti, no cambiaron. Sólo faltaban aquellos raros peinados de mediados de los 80 cuando estos tres amigos llegaron al mundo del rock para ayudar a transformarlo.
El característico “ole, ole, Soda, Soda”, se repitió en varias oportunidades después de “Telekinesis”, (el segundo tema), al que siguieron “Textura” y “Hombre del agua” y “En camino”, el que según Ceratti “me gusta mucho”.
Y aquí, en la Ciudad de la Furia, volvieron con “Persiana americana”, “Sobredosis de Tv” —que hizo bailar a la multitud— y todo el repertorio que ayer volvió a sonar al igual que ocurrirá hoy en River, y que luego pasará por Chile, Bogota, México y hasta en Miami,
La puesta en escena y la iluminación, a cargo de Martin Phillips, lograron sorprender a un público poco habituado a esos detalles. Y si lo último antes del intermedio, había sido con “Canción animal” y la consigna del guitarrista “a la gran fiesta del rock salud”, el final, antes de los vises, fue con “Nada personal”, lo que no tenía el trío con sus fans en estos 10 años sin tocar.
Al menos eso es lo que demostraron en su esperado y brillante retorno, una noche calurosa, del 19 de octubre de 2007 en la Ciudad de la Furia.