Claudia Contreras O.
El Universal
Sábado 06 de octubre de 2007
claucon.@eluniversal.com.mx
Miguel Bosé, quien “cortó orejas y rabo” con el primer concierto en México de su Papitour al llevar al delirio a las 10 mil almas que abarrotaron el Auditorio Nacional este jueves, tendrá su doble en el Museo de Cera de la ciudad de México.
El director comercial del museo, Mauricio Rabner, adelantó que desde hace unas semanas trabajan en la figura del cantante español, la cual confían en que esté lista antes de que el intérprete termine su gira por México para que pueda inaugurarla.
“Tuvimos una sesión de fotos con él y ya le presentamos la primera muestra en plastilina, ahora le estamos haciendo algunos cambios para volvérsela a presentar y esperar su aprobación.
“Será una representación de Bosé actual con vestuario que él nos dará, creemos que en unas tres semanas quedará lista y aprobada por él la figura en plastilina para comenzar entonces la escultura en cera, luego viene el maquillaje, el pelo y el vestuario, pero confiamos en que aún este en México para que nos haga el honor de inaugurarla”, explicó.
Mientras tanto, este jueves el cantante ibérico convirtió el Auditorio Nacional en un verdadero volcán en erupción durante el primero de los siete conciertos que ofrecerá en ese recinto gracias al carisma y talento que derrochó en el escenario.
Bosé se mostró emocionado de “estar en casa” y compartir con el público mexicano este festejo por sus primeros 30 años de carrera, y para agradecer todo el cariño y apoyo ofreció dos horas de música, nostalgia y buena vibra.
Unos minutos después de las 20:30 horas, el intérprete subió al escenario mientras se escuchaban los acordes de Sereno, sólo bastó su presencia para que el foro completo se pusiera de pie para rendirle pleitesía a su ídolo, quien bondadosamente los deleitó con lo mejor del repertorio musical que ha acumulado a lo largo de tres décadas.
“¡Buenas noches, México, he vuelto a mi casa!, para realizar una gira por diversas partes del país, van a suceder muchas cosas, porque vamos a celebrar 30 años de música juntos”, dijo al saludar a su público que eufórico no paraba de aplaudir.
Luego adelantó que haría un viaje constante hacia adelante y hacia atrás, pues “son 30 años de música”, entonces dio paso a El hijo del capitán trueno, Bambú y Salamandra, uno de sus mayores éxitos.
La nostalgia se apoderó por completo del foro cuando el español evocó sus primeros éxitos: “Amiga”, “Creo en ti”, “Morir de amor”, “Linda” y “Don diablo”, la cual dijo, hacía muchos años que no interpretaba, pero con la que hizo bailar a toda la concurrencia.