NUEVA YORK (AP).— La portada del número de septiembre de la revista Allure muestra a Britney Spears vestida con pantalones vaqueros y peluca café oscura, con una pose provocativa y sus brazos cubriéndole los senos desnudos.Dentro de la revista hay dos fotografías similares, para las cuales posó en abril de muy buena gana.
Sin embargo, cuando se trató de acudir a la entrevista para la cual también había accedido, las cosas fueron diferentes.
“Britney acudió a la sesión de fotos de la portada de Allure a tiempo, y lista para trabajar”, afirmó la directora Linda Wells, en una carta para la revista, a la venta desde el martes en los kioscos de periódicos.
“Se mostró completamente natural: Se quitó la peluca y luego se desnudó hasta la cintura, sin razón aparente, antes de sentarse para que la maquillaran y le arreglaran el pelo”, dijo Wells.
“Fue afable y cooperadora en la sesión de fotografía y se fue al concluir el día, seguida por una cola de paparazzi”, agregó.
En cuanto a la entrevista que se le haría después, Spears faltó a cuatro citas con Judith Newman.
“En un momento dado, Spears postergó la charla porque estaba retrasada en el estudio de grabación”, escribió Newman.
Pero, agregó, “algunas horas después los paparazzi la hallaron en un salón de belleza, donde le estaban arreglando las uñas”.
¿Qué se hace cuando se carece de una semblanza para acompañar algunas fotografías atractivas? Newman escribió un ensayo en primera persona sobre su experiencia al intentar obtener una entrevista con Spears.
“Desde hace mucho tiempo Britney ha perdido su estatus como modelo de comportamiento”, comentó Wells, y “el sueño de un retorno (a su nivel como estrella) parece un punto aún más distante en el horizonte”.