"S i nosotros nos vestimos de negro, entonces ¿de qué color tendría que ser el pop?", pregunta Bárbara Sepúlveda, integrante del grupo chileno Kudai, luego de negar que ella y sus compañeros tengan algún parecido con RBD, conjunto mexicano con el que suelen compararlo en América Latina. "El pop no es todo fresita, todo rosa, el pop no sólo habla de amor, me parece que está muy mal utilizada esa palabra, nuestra música es masiva, y pop viene de popular, pero igual nuestra propuesta en el escenario es superrockera, cada uno tiene su propia actitud, de repente Pablo agarra el bajo, nosotros cantamos, gritamos, nos tiramos al suelo", explica la chica, en entrevista con EL UNIVERSAL.
Y añade que: "Siempre hemos pensado que RBD y nosotros somos muy diferentes, cada grupo tiene su propia esencia, crecimiento, e idea. Al principio nos sorprendíamos porque nos comparaban con ellos, ahora ya no nos importa mucho, aunque sabemos que no somos iguales. Ellos son cantantes y actores, nosotros somos sólo cantantes, nuestro fuerte es básicamente la radio, no estamos involucrados en proyectos de televisión, esa es una gran diferencia, aunque es cierto que llegamos a un mismo tipo de público".
Por su parte, Gaby lamenta que el pop cargue con el estigma de tener representantes que hacen "música enlatada". "Yo creo que al final, el público es el que tiene la última palabra, y éste sabe si somos diferentes o no a RBD".
Esos son los argumentos de Kudai para considerar que no tienen parecido con Mayté, Anahí, Dulce, Alfonso, Christian y Christopher, pero también para justificar que vistan de un modo más rockero. Pero, ¿quiénes son estos jovencitos que de repente aparecieron en la radio mexicana y arrancaron suspiros entre los adolescentes?
Crecen en México
Hace un par de años Bárbara, Pablo Holman, Tomás Cañas y Nicole Natalino (cuyo lugar ahora pertenece a Gaby Villalba) llegaron a México con el título de la primera agrupación juvenil pop que incluía chicos y chicas en sus filas, y que había sido conformada tras la disolución de CIAO, proyecto de adolescentes que interpretaban covers de temas setenteros, hace siete años.
De esta forma, Kudai (que significa joven en mapuche) dejó atrás su vida en ese país para establecerse en la ciudad de México, y comenzar con una carrera que los ha ubicado como unas de las bandas juveniles pop más importantes de América Latina.
"Estamos supercontentos, no nos imaginamos nunca que nos iban a aceptar y nos abrirían los brazos tan rápido en México; los fans se han portado muy simpáticos, y los adoramos a ellos. Estamos muy felices, viviendo una nueva etapa, decidimos venir a México por su importancia, tuvimos que dejar atrás toda nuestra vida en Chile, pero satisfechos con el resultado", refiere Bárbara, quien parece la más parlanchina de los cuatro.
Gaby también habla sobre su experiencia de haberse integrado a Kudai hace un año, tras la salida de Nicole. "Para mí ha sido increíble, la entrada a un grupo ya consolidado deja muchas cosas, poder aportar cosas increíbles, la amistad que estoy haciendo, compartimos el mismo gusto musical, las mismas ganas de triunfar".
Los intérpretes de "Sin despertar" consideran que una de las características más importantes del grupo es que al igual que los mosqueteros son "uno para todos, y todos para uno", pues no conciben a su banda haciendo actividades por separado.
"Vivimos en una casa muy grande, pero cada quien tiene su habitación, nunca peleamos, no somos conflictivos", concluye Pablo.
Después de su actuación del 18 de mayo en el Vive Cuervo Salón, Kudai prepara su lanzamiento en Estados Unidos para lo cual cantarán en inglés y en portugués pues también trabajan en su introducción al mercado brasileño.