"Bosé no ha perdido nada porque es un proyecto cuyo cimiento han conseguido Miguel y él: Bosé es como un juego al que le hemos echado leña constantemente, pero ¿qué ha perdido Miguel? Bueno, tampoco ha perdido nada y eso ha sido porque descubrió, ´más bien involuntariamente, que su profesión es una vocación".Con esa respuesta, Miguel Bosé hace un pequeño análisis de lo que han significado 30 años de carrera artística, en los que si algo le ha quedado muy claro es que tres décadas en la música significan "haber pasado la meta de un maratón".
"En 30 años, la gente no sólo ha crecido conmigo, sino que ha estado ahí conmigo viviendo todas las locuras, las apuestas, esos saltos al vacío porque ésta no es una carrera estándar", explica el español, en entrevista.
El pretexto de la charla es Papito, la nueva producción discográfica de Miguel Bosé, en la que se compilan algunas de sus canciones más exitosas, pero ahora con nuevas versiones cantadas a dueto con algunos de sus amigos más cercanos, así como la ambiciosa gira que emprenderá en unos cuantos días, y que llegará a México en octubre.
Sin embargo, el autor de temas como "Bandido" y "Si tú no vuelves" comparte algunos aspectos de su vida, tales como su edad, su infancia y su futuro musical.
-Dicen que después de los 40 se empieza a vivir, ¿cómo se viven entonces los 50?
-¡No sabes qué razón tiene quien lo dice!, siempre me he procurado un día para mí, para no dejar de vivir, cuando acabe esta gira sin duda comenzaré a vivir con más tiempo para mí
-A tus 51 años, ¿cómo concibes la felicidad?
-La felicidad es como el orgasmo, es muy corta su presencia, y por esa razón somos capaces de realizar cualquier tipo de ritual para encontrarnos con ella. Imagínate todo lo que se tiene que vivir: conoces, tratas, platicas, cenas, peleas, reconcilias, extrañas, te calientas, y uno se pregunta: ´¿todo esto para algo tan corto?´, todo eso es tan rápido que luego lo vuelves a hacer".
Desde que Miguel Bosé estaba en el vientre materno ya se encontraba rodeado de arte, pues es por demás conocido que sus padres, el matador Luis Miguel Dominguín y la actriz Lucía Bosé, eran amigos muy cercanos de grandes artistas como Pablo Picasso, Ernest Hemingway y Jean Cocteau, por mencionar algunos.
"Soy muy afortunado y muy privilegiado, aunque yo realmente no era muy consciente de esas personas con las que me rodeaba.
"Tuve la suerte de tener un trato muy familiar y casero con ellos, esa dimensión no mucha gente la conoce.
"Entiendo que desde afuera puede ser visto de una forma alucinante, pero una cosas es amar a Lucía Bosé como actriz, como la mujer más bella del cine, que a tu madre. Esa es la cosa y claro con todos los demás es igual".
-¿Hacia dónde va Miguel Bosé, musicalmente hablando?
-Velvetina es la que marca la pauta, está claro, vivo justo antes de cruzar la frontera de la intención de cerrar 30 años antes de que alguien me propusiese celebrarlos.
-¿Y el cine, dónde queda?
-Aparcado, y hasta que no tenga tiempo, regresaré.