Gustavo Silva G.
El Universal
Jueves 12 de abril de 2007
MÉRIDA, Yuc.- Se dice que en Mérida Pedro Infante llegó a tener más de una casa. No obstante, ni su propia familia lo sabe con exactitud. Lo que es un hecho y pretexto para los lugareños, quienes aprovechan para hablar del ídolo, es que desde hace años el inmueble que habitara y del que saliera a bordo de su motocicleta Harley-Davidson, se ha convertido en un hotel.Antes se le conoció como Hotel Alfonso García, pero desde hace algunos años su nombre es Hotel Boulevard Infante, cuyo propietario es Juvencio Sosa Chacón, de 82 años, quien en honor al cantante y actor conserva la alberca que en vida disfrutara Pedro Infante en compañía de algunos de sus hijos como Lupita, Pedro Jr. e Irma Infante.
También conocida como "la casa de Itzaez", nombre de la avenida donde se encuentra, el hotel conserva el sótano donde el protagonista tenía su gimnasio, al cual invitaba a amigos como el también joyero Eduardo Wilo Rosel Zapata, de 72 años, quien dijo que Pedro Infante "fue una persona dedicada al ejercicio", rió.
"En esa época sólo estaba la casa, la alberca y un gran terreno. Obviamente con los años se le han hecho algunos cambios para tener el hotel. La alberca que actualmente vemos es la misma, en forma y tamaño; esa no la toqué, nada más la mandé a arreglar del ladrillado, las losetas; pero no le quité nada. También la habitación donde tenía su gimnasio es prácticamente la misma; no le hemos quitado o puesto alguna nueva estructura; sigue igual", dijo Juvencio Sosa.
Abrirá pequeño museo-homenaje
En la recepción del lugar hay fotografías del reconocido artista que falleciera en 1957 por un accidente aéreo. "Pedro fue mi ídolo; me encantaban sus películas y canciones, por eso al adquirir el hotel decidí que a manera de homenaje llevara su nombre. Donde actualmente está la entrada del hotel, antes era un gran portón", comentó mientras mostraba una habitación que adaptará como museo con fotografías y artículos que algunos lugareños donarán.
Aunque muchos pensarían que el hotel está al tope de su ocupación por tratarse del lugar en el que habitó el artista, don Juvencio comentó que no es así. Aunque indicó que le va bien, "son más los curiosos que vienen aquí para conocer donde vivió él. Siempre viene mucha gente y más cuando se celebra su aniversario luctuoso".