Alejandro González Iñárritu ha sido protagonista de una generación que transformó a la sociedad mexicana. Primero como locutor de radio, luego como publicista y finalmente como director de cine. Con su primera cinta, Amores perros, cambió para siempre el destino del cine latinoamericano y ahora, con Babel, logró estar al lado de los más grandes de Hollywood. Está determinado a cambiar la situación del cine en México y para eso cuenta con dos aliados incondicionales: los directores Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro.Así que ésta es la fama: un momento suspendido por el aleteo de los flashes; los segundos solemnes en los que todo un auditorio guarda silencio mientras el director mexicano Alejandro González Iñárritu y los actores japoneses Rinko Kikuchi, Koji Yakusho y Satoshi Nikaido se toman de la mano en este salón del Westin Tokio Hotel, donde han venido a dar una conferencia de prensa para presentar Babel.
Atrás de ellos hay un panel que muestra escenas de la película en Tokio. Un ejército de fotógrafos registra el momento. Las luces echan un velo blanco sobre todo el escenario y hay instantes en que los cuatro desaparecen tras el deslumbramiento.
Amanda espera tras bambalinas. Amanda tiene un nombre japonés, pero ha adoptado el sobrenombre occidental, porque así es más fácil el trato con algunos clientes.
Trabaja para Gaga Communications, la compañía distribuidora en Japón que estrenará Babel a mediados de abril.
Es joven, bajita, tiene el pelo lacio y largo; mantiene un férreo control sobre la agenda.
Cuando el maestro de ceremonias despide al director y a los actores, todos salen por el lado izquierdo del escenario en medio de los aplausos.
Amanda los dirige por un pasillo hasta un elevador; allí los mete y luego los distribuye por el edificio hacia sus respectivos cuartos alquilados sólo por el día, donde también está listo su almuerzo.
Amanda ha acompañado a González Iñárritu hasta su habitación: revisan los pendientes y él da instrucciones para cambiar la envoltura del regalo que quiere entregar más tarde a Koji Yakusho: el libro sobre Babel publicado por la editorial Taschen.
Amanda se lleva el libro y advierte que pasará en 40 minutos, dejando conmigo a González Iñárritu frente a su almuerzo, una charola de sushi.
Así que éste es Alejandro González Iñárritu. Tiene los dientes grandes. Y muy blancos. En vez de una pregunta se me ocurre un regaño que me callé.