Britney Spears va de tropezón en tropezón. A unos días de haber acabado su terapia de desintoxicación, fue a dar a un hospital de Los Ángeles la noche del domingo para que le atendieran ¡un diente roto!A la cantante se le vio sonriente mientras caminaba por el Century City Medical Plaza, aunque según testigos padecía de gran malestar.
"Al momento en que entró en los elevadores se estaba quejando con sus guardaespaldas de lo injusto que era que su diente se hubiera roto, y que ella no pudiera tomar pastillas para el dolor", comentó una fuente cercana a la artista.
La intérprete, de 25 años, quien a últimas fechas ha sido protagonista de escándalos y excentricidades, entró con un dentista y dejó el hospital una hora después. Larry Rudolph, mánager de la cantante, desmintió tajante cualquier especulación de que el incidente se haya debido a una recaída de la ex Princesa del Pop en el consumo de sustancias.
Spears había permanecido tranquila y se había dejado ver poco tras abandonar la semana pasada la clínica de rehabilitación Malibu Promises, donde sólo recibió a gente cercana como sus hijos Sean y Jayden, de 18 y seis meses, respectivamente.
La estrella terminó su rehabilitación en un tiempo récord, y desde entonces sólo se le había visto tomando clases de hip hop, yendo a cenar sushi y de visita en el salón de belleza.
La artista ingresó a la clínica tras trascender dos presuntos intentos de suicidio, uno con medicamentos y otro arrojándose a un coche en movimiento, así como los episodios en los que rapó su cabeza y aquel en el que atacó un vehículo con una sombrilla.
Desde su estancia en el centro de rehabilitación no sólo se han hecho públicos los presuntos problemas que afectan a Spears, sino también varios detalles de su vida personal como su consumo excesivo de refrescos, sus millonarias compras vía internet, los contactos con su ex novio Justin Timberlake y un presunto nuevo romance con un músico.