A pesar de sus nominaciones en los premios Oscar de este año, los directores mexicanos no tienen un futuro seguro en Hollywood. Los Angeles Times publicó esta semana un recuento de directores que han llegado a Hollywood con grandes expectativas y luego se han ´desinflado´ ante el enorme monstruo que representan los grandes estudios, los productores, el star system y las exigencias del mercado.
Aún así, las cintas de Alejandro González Iñárritu y Guillermo del Toro provocaron la suficiente atención para que incluso se divulgara una broma en torno a su condición de mexicanos y en alusión a los problemas migratorios: se dice que el republicano Lou Dobbs quería construir un muro fronterizo alrededor del teatro Kodak, donde se realizó la ceremonia de premiación.
El humor ácido alcanzó también al ganador de Mejor Película Extranjera (categoría en la que compitió El laberinto del fauno, de Del Toro). El articulista Patrcik Goldstein escribió que el comentario más común entre el mundillo de Hollywood fue: "Hey ¿viste que bien habla inglés? Hay que ofrecerle una cinta de suspenso".
Entre los sonados fracasos de directores extranjeros que no se entendieron con el lenguaje de los grandes estudios, se menciona al alemán Oliver Hirschbiegel quien deslumbró con Downfall. La Warner Bros le ofreció entonces dirigir La invasión, una versión actual de La invasión de los muertos vivientes con Nicole Kidman. Hirschbiegel terminó la cinta en 2005 pero los estudios quedaron tan infelices que trajeron a los hermanos Wachowski (creadores de Matrix) para reescribir y refilmar escenas.
El propio Guillermo del Toro sufrió un trance similar en Mimic: "Terminé trabajando con cinco diferentes escritores y siempre sentí que yo era un comodín reemplazable. Esa es una diferencia fundamental con la industria del cine europeo donde sería un gran escándalo reemplazar al director. En cambio, en Hollywood ocurre todos los días".
Eso demuestra que Hollywood tiene el mal hábito de "enamorarse de directores extranjeros simplemente porque son el sabor del mes". El artículo de Los Angeles Times señala: "Pero en lugar de ofrecerles materiales ambiciosos, los estudios los ponen a hacer thrillers palomeros esperando que con su estilo los refresquen".
Una frase de Guillermo del Toro remata el texto periodístico: "Cuando los directores extranjeros vienen a pedirme un consejo, yo les recuerdo que hay una palabra común en muchos idiomas: "no". Es una palabra muy poderosa en Hollywood; si quieres evitar hacer cosas feas y lastimar a tu película, tienes que usarla siempre".