El día de la nominación al Oscar, Guillermo Navarro, director de fotografía de El laberinto del fauno, no creía lo que veía en la página oficial de la Academia estadounidense.Pensó que se trataba de alguna encuesta entre críticos o algo así. Ni se emocionó ni gritó, nada. Conforme pasó el tiempo, amigos comenzaron a felicitarlo, y así "le cayó el 20".
Entrevistado en ese momento vía telefónica por EL UNIVERSAL, Navarro aseguraba que no pensaba en un posible triunfo, sino en seguir trabajando.
"Estos premios sólo reiteran mi compromiso por hacer cine", puntualizó Navarro, quien se convirtió en el primer cinefotógrafo mexicano en ganar la estatuilla dorada que otorga la Academia estadounidense: el Oscar.
Guillermo, de 52 años de edad, es hermano de la productora de cine Bertha Navarro.
Su trabajo se puede apreciar en películas como Cabeza de vaca, Cronos y El espinazo del diablo, en las que también trabajó con Guillermo del Toro y las producciones hollywoodenses Stuart little y Una noche en el museo.
Para el fotógrafo, El laberinto del fauno es una película "política, de gran llamada de atención de que el hombre ha pasado por cosas en su historia y no podemos permitirlo y, sin embargo, no es un panfleto político. Te pone en una historia a través de esta niña, de la realidad y de la imaginación".