Desde la década de los 60, la onda de la liberación femenina ha permitido a las mujeres exigir sus derechos políticos, al mismo tiempo que asumir los placeres de la vida sin culpas.En el mundo de la farándula, ese afán hedonista ha alcanzado niveles de notoriedad que han escandalizado a las buenas conciencias.
Paris Hilton parece estar en la punta del iceberg. Su celebridad se originó con la difusión por internet del video One night in Paris, en el que aparecía en escenas de sexo que fueron calificadas de salvajes.
A partir de entonces, sus excesos se convirtieron en portadas de revistas, hasta que un día la cadena FOX le ofreció un programa de realidad simulada llamado La vida simple. Junto con otra multimillonaria y amiga íntima, Nicole Richie, vivieron en una granja de Altus, en Arkansas.
Hilton ha encontrado la fórmula para escandalizar a los estadounidenses: en octubre posó para el anuncio oficial de una cadena de hamburguesas en donde apareció lavando un coche vestida con traje y sin la mayor provocación muerde una hamburguesa. "That´s hot", dice el eslogan. Las asociaciones de padres estadounidenses pusieron el grito en el cielo.
En las últimas semanas, ha hecho una nueva amiga: Britney Spears, quien está en proceso de separación de Kevin Federline.
Los tabloides no les han perdido la pista: las fotografiaron continuamente entrando y saliendo de antros y consiguieron la declaración de una fuente cercana, que asegura que la cantante y la modelo se meten al baño y luego salen despeinadas.
No es la primera vez que Spears comete locuras. Hace una semana pidió disculpas en su página de internet, pero hay que recordar que alguna vez vivió los excesos de Las Vegas. En enero de 2004, luego de varios días de parranda, se casó con un amigo de la infancia. Aquel matrimonio sólo duró unas horas y más tarde Spears reconocería que fue "un error".
Otro "error" que ha alimentado a los tabloides es la adicción de Lindsay Lohan. Hace unos días reconoció que lleva un año acudiendo a Alcohólicos Anónimos y "una semana sin probar una gota".
La actriz tiene 20 años y ya suma el rumor de un intento de suicidio: a principios de noviembre, los rumorólogos de EU aseguraron que la habían visto "cortándose la muñeca con un cuchillo para mantequilla, mientras se quejaba de su miserable vida".
Pero sus excesos también se relacionan con el placer. Según el diario The Sun, Lohan declaró: "Me gusta la diversidad. Creo que a todos les gusta, sobre todo a mi edad. Si el sexo es malo, la relación no prospera. Si le voy a entregar mi cuerpo a alguien, más le vale no estar con otras personas".
Nicole Richie es otra empedernida de los excesos. Millonaria ociosa, fue detenida el lunes por conducir en sentido contrario bajo los influjos de estupefacientes. Ya antes, en 2003, tuvo un problema similar.
Anna Nicole Smith es quizá la veterana de los excesos. Nacida en 1967, debe su popularidad a su sesión de fotos con Playboy en 1992. Antes, tuvo una juventud difícil como madre soltera que trabajaba de bailarina exótica para mantener a su hijo. En uno de esos clubes conoció al millonario J. Howard Marshall. A partir de entonces, se volvió una celebridad.
Sin embargo, vivió un trágico incidente cuando su hijo Daniel murió el 10 de septiembre, en el cuarto de un hotel. La autopsia dictaminó una sobredosis de medicamentos. Es un espejo donde nunca quisieran verse el resto de las cantantes y actrices que predican el excesos.