Al menos 50 películas mexicanas se dejarían de filmar y con ello se perderían unos 30 mil empleos, si es que la Secretaría de Hacienda no aprueba la puesta en marcha del artículo 226 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR).Dicha ley fue redactada y apoyada por el Congreso de la Unión para incentivar la producción fílmica nacional desde enero pasado, pero Hacienda ha inhibido la misma por el desconocimiento de las reglas de operación.
El artículo refiere que cualquier persona puede comprobar 10% de su pago de ISR a la elaboración de cintas; es decir, si destina para ello mil pesos, cien los puede comprobar de esta manera.
Mónica Lozano, presidenta de la Asociación Mexicana de Productores Independientes, detalló que alrededor de 30 mil personas trabajarían en esos 50 proyectos, directa o indirectamente.
De acuerdo con datos del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine, que aprueba los proyectos para hacerse acreedores al 226, existen 50 listos para ese efecto.
Compañías como Coca Cola, Cinépolis, Cementos Moctezuma y Seguros Ibursa, sin haber aún precisión en la operatividad de la ley, aceptaron apoyar cintas como Entre caníbales y Propiedad ajena, actualmente en posproducción y Así del precipicio de reciente estreno.
Entre los proyectos aún en busca de apoyo se encuentran Malverde y Esta no es una película. También están La ticla, J-ok´el y Arráncame la vida.
Una película nacional cuesta en promedio unos 20 millones de pesos.
Hugo Reyes, secretario general del Sindicato de Trabajadores Técnicos y Manuales, rama que se encarga de la mayoría de películas nacionales, indicó que la negación al 226 afectaría a más de 200 familias.
"Sería un golpe a todos, en promedio una película nacional requiere de unos 25 trabajadores", indicó.
Alfredo Joskowicz, director del Imcine, indicó que desde un principio la subsecretaría de ingresos de Hacienda ha mostrado reticencia.
"Pienso que son ideológicos (los escollos) consideran que un estímulo fiscal que se le dé al cine puede provocar la demanda de otras partes, decían que por qué no dárselo a los hospitales, sin entender la diferencia entre un trabajo cultural y los otros", dijo el funcionario.
El viernes los directores Carlos Carrera (El crimen del Padre Amaro) y Felipe Cazals (Canoa), entre otros, se reunieron con Felipe Calderón para explicarle la importancia del cine.
Y otro grupo se reunió con Agustín Carstens, próximo secretario de Hacienda. Este martes la comunidad cinematográfica ofrecerá una conferencia de prensa para manifestar su inconformidad en contra de Hacienda.