![]() |
![]() |
![]() |
| |||||||||||
| Doherty, al borde del abismo Drogas y temporadas en la cárcel son normales en la vida del integrante de Babyshambles
Mark Binelli Pero su leyenda -de tintes indudablemente tragicómicos- ha encontrado su mayor lustre en los épicos relatos de los tabloides: en ellos encarna casi todos los aspectos, buenos y malos, que constituyen nuestra noción de las estrellas de rock: drogas, alcohol, roces con la ley, cárcel, la conducción suicida de automóviles, top models, peleas sobre el escenario, colapsos sobre el escenario, disturbios provocados por la ´fanaticada´ y drogas. A lo largo de la corta carrera de Doherty, el músico de 27 años de edad ha visitado la cárcel cuando menos media docena de veces; en una ocasión, su estancia se prolongó dos meses y el motivo fue haberse metido a robar la casa de uno de sus compañeros de banda. La mayoría de estos arrestos han sido consecuencia directa de su arraigado abuso de las drogas, que, de acuerdo con un espíritu mitad histriónico, mitad autodestructivo -y quizá a manera de protesta-, el cantante nunca ha intentado disimular. "Normalmente, las personas que fuman crack tienden a negarlo, e incluso se dan el lujo de advertirnos: ´¡No lo prueben, chicos!´", explica Drew McConell, bajista de Babyshambles. "Peter no es un mentiroso". Semejante honestidad ha convertido al cantante en un blanco irresistible para las autoridades británicas. A lo largo de los años, Doherty ha visitado también numerosos centros de rehabilitación, incluyendo un monasterio tailandés considerado la clínica más intensa del mundo. Este sitio se ufana con proclamas como la siguiente: "Una vez comenzado el programa, la única manera de abandonarlo es muriendo". A los tres días, Doherty se evadió y encontró refugio en Bangkok. Doherty creció en una atmósfera relativamente estable. Su padre es un militar de la armada británica, que en los últimos tiempos ha servido en Irak. Adolescente precoz, Doherty sacó las más altas calificaciones en la escuela y fundó un fanzine dedicado a su equipo favorito de soccer. Pero abandonó la Universidad de Oxford, donde estudiaba la carrera de Letras Inglesas, a un año de su ingreso. Entonces comenzó a pasar el tiempo con Carl Barat, un amigo de su hermana que tocaba la guitarra. Al poco tiempo, el dúo formó The Libertines. El título del álbum debut de aquella banda, Up the Braquet (2002), es una referencia en argot a esnifar cocaína, y la apropiadamente desquiciada música hizo del abuso de esta sustancia una especie de género musical. Aprensivo, excesivamente desparpajado y en todo momento al borde del colapso, el espíritu punk del álbum sonó particularmente fresco en una época en la que bandas definitivamente suaves como Travis y Coldplay habían conseguido monopolizar las listas británicas. Pero en 2003, The Libertines se vieron forzados a salir de gira sin Doherty, cuyo abuso de las drogas se había vuelto intolerable. En Londres, éste comenzó a componer música por su cuenta, e incluso organizó un puñado de presentaciones a fin de recaudar dinero para solventar su vicio. Asimismo, se las arregló para grabar uno de los mejores sencillos del año, "For lovers", balada que realizó con la ayuda de un siniestro personaje local -que de músico no tenía un pelo- conocido como el Hombre Lobo. La canción se colocó en el número 10 de las listas. (Desafortunadamente, Doherty y el Hombre Lobo ya habían vendido los derechos de la pieza en un pub por una ridícula cantidad). Poco después, Doherty formó Babyshambles, conformado originalmente por un puñado de codiciosos drogadictos. (Extracto del artículo publicado por la revista ´Rolling Stone México´ en su edición de agosto).
|
|
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Mapa de sitio © 2006 Copyright El Universal Online México, S.A. de C.V. | ||