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Decepciona Aarón Díaz en ´Vaselina´

Al final del estreno de la obra, algunos asistentes dijeron que no les gustó cómo baila y que tampoco canta
Domingo 13 de agosto de 2006 Julio Alejandro Quijano | El Universal

¿Nos va a sorprender Aarón Díaz?, le preguntaron a Julissa antes del estreno de Vaselina 2mil6.

Díaz interpreta a Danny Seco, personaje legendario de John Travolta en la cinta de 1978, donde Olivia Newton-John era la ingenua Sandy.

En México, Benny Ibarra interpretó a Danny por primera vez en 1974, con montaje memorable en el teatro Manolo Fábregas en el que la misma Julissa era Sandy. Su hijo Benny lo interpretaría luego en las versiones de 1984 (en Televiteatro) y 1986 (en el Manolo Fábregas).

Treinta años después, Julissa llegó al teatro Pedregal para el estreno de esta versión 2006. A la entrada fue recibida con la pregunta que dudaba sobre la calidad y capacidad de Aarón Díaz para interpetar a Danny Seco, personaje galán, fresco, engreído, buen bailarín, conquistador y tierno.

Julissa respondió: "Claro que los va a sorprender, escúchenlo cantar y véanlo bailar".

La función comenzó. Aparecieron Licha (Daniela Luján) y La Chiquis (Natasha Dupeyrón) en el primer día de clases en "La Prepa Nacional". Recibieron a Sandy (Sherlyn) para ponerla a prueba en la banda de Las Panteras Negras. Sandy les contó: "Fui de vacaciones a la playa y conocí a un chico". Suspiró e hizo un lindo puchero de niña enamorada.

Entonces apareció Danny Seco moviendo la cadera, como si estuviera dominando un ula-ula. El público debería entender que ese movimiento significaba que era un tipo duro y sexy.

Así llegó el momento más esperado de toda versión de Vaselina: el de "Noches de verano", donde Sandy y Danny cantan a dueto. Alguien hubiera pensado que el micrófono de Danny estaba mal ecualizado, porque la voz de Sandy se escuchaba mejor, mientras él sólo le hacía segunda.

No se pudo despejar la duda hasta el segundo acto, cuando Danny canta "Autocinema". Entonces nadie pudo culpar al ingeniero de sonido.

Al final, Aarón Díaz dijo que su voz no le gustaba. Una parte del público estaba de acuerdo con esa frase.

En el recibidor del teatro, un par de amigos platicaba: "Ese Aarón me sorpendió: no canta, no baila y no actúa". Así que Julissa también tenía razón.



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