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El gabinete "cero" de Mancera: ¿supervivencia o relanzamiento?

04/07/2015
03:59
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En una jugada de varias bandas que sentó un precedente histórico en la política mexicana, el jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, atrajo los reflectores al anunciar la renuncia de todo su gabinete a partir del 16 de julio y la evaluación de cada funcionario para decidir cuáles de sus colaboradores permanecen y cuáles se van por no haber dado resultados. 

La medida, conocida como “gabinete base cero”, es común en algunas democracias parlamentarias y semiparlamentarias, y pudo inspirarse en una acción similar adoptada por la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, el 6 de mayo de 2015. Mancera, igual que Bachelet hace 2 meses, pidió la renuncia a todo su equipo de colaboradores en medio de una crisis de credibilidad y en busca de relanzar su administración. La mandataria chilena lo hizo luego de acusaciones de corrupción a varios miembros de su gabinete que le provocaron niveles de rechazo de hasta 60% entre los chilenos; el gobernante capitalino también sufrió un rechazo a varias medidas de su gobierno en las pasadas elecciones del 7 de junio, donde el partido que lo llevó al poder, el PRD, perdió la mayoría legislativa y varias delegaciones. 

No hay, ni a nivel local, y mucho menos presidencial, antecedente de un anuncio como el que hizo el jefe de Gobierno capitalino. Mancera apostó con esta medida por un relanzamiento de su gobierno, ante sus bajos niveles de popularidad, pero sobre todo ante sus aspiraciones para contender por la Presidencia de la República en el 2018 que él mismo hizo públicas hace un mes. La ruta que llevaba hacia la mitad de su administración, no le iba a permitir construir una candidatura fuerte para la sucesión presidencial; de ahí la necesidad de “reinventar” y “renovar” su imagen y la de su gobierno con un golpe de timón para la segunda mitad del sexenio. 

Resultados, lealtades y ¿golpe al PRD?

Oficialmente Miguel Ángel Mancera dijo en su escueto mensaje del jueves a los medios que, el criterio con el que evaluará a sus secretarios y colaboradores del gabinete legal y ampliado será “el ejercicio del gobierno y el cumplimiento de las tareas, de las metas, los compromisos, sobre todo, con la ciudadanía”. Pero ayer, en su equipo se hablaba también de otros criterios, además de la eficacia, que pesarán en la decisión del jefe de Gobierno sobre quién permanece y quién se va: lealtad y honestidad. “Que se preocupen los huevones, los deshonestos y los desleales”, decía ayer un miembro del equipo mancerista consultado.

Porque el esquema inédito también es una oportunidad para que el jefe de Gobierno se deshaga de “cuotas” y “compromisos” políticos con que integró su gabinete. Desde los cargos que cedió a las tribus del PRD, partido del que hoy está distanciado, hasta posiciones que le impuso su antecesor Marcelo Ebrard, con el que hay un claro rompimiento político por la Línea 12.

Mancera tiene, en este rediseño de gabinete, la ocasión de replantear la relación con el partido que lo llevó al poder. Las fracturas y luchas intestinas del perredismo y su distanciamiento con Los Chuchos, colocan al gobernante capitalino en la posibilidad de fortalecer su ascendencia sobre un partido fracturado y disminuido tras las derrotas que sufrió en los comicios pasados y con una crisis de liderazgo por el debilitamiento de la corriente Nueva Izquierda y de sus dirigentes. 

Hay quien piensa que, en estos momentos, Mancera estaría en posibilidades de dar un golpe para hacerse del control del PRD, aun cuando él no militan en el partido y ha dicho que no ha decidido si aceptará ser candidato presidencial de ese partido u optaría por una “candidatura ciudadana”. Nombres como el del aún secretario de Gobierno del DF, Héctor Serrano, empiezan a sonar como una opción para que el mancerismo, confrontado con Los Chuchos, intenté arrebatarles el control del partido. Serrano es un operador cercano y de confianza del jefe de Gobierno, y aunque muchos esperan su salida, nadie piensa que Mancera se vaya a deshacer de él, sino más bien buscarle un reacomodo. ¿Y si ese reacomodo fuera mandar a Serrano a pelear la dirigencia nacional del PRD? 

El factor AMLO y Morena 

La otra razón por la que Miguel Ángel Mancera decidió hacer una “limpia” a su gabinete tiene que ver con la nueva correlación de fuerzas políticas que enfrentará su gobierno a partir de septiembre. El avance de Morena como nueva mayoría en la ALDF y en cinco delegaciones, ha obligado al jefe de Gobierno a buscar una política de diálogo y negociación con todas las fuerzas políticas de la ciudad. 

Los acercamientos con Andrés Manuel López Obrador comenzaron hace un par de semanas cuando Mancera, acompañado de Héctor Serrano, se reunió con un enviado personal del tabasqueño en dos ocasiones para trazar una ruta de acercamiento. El resultado fue que Morena bajó la presión sobre el GDF y sobre personajes como Serrano, e incluso disminuyó sus protestas poselectorales por los resultados de Iztapalapa y la GAM. En contraparte, desde el Palacio del Ayuntamiento mandaron mensaje a Andrés Manuel: “habrá cambios, cuando lo decidamos nosotros, no por presiones”. 

Y la decisión llegó el pasado jueves, justo cuando hubo versiones de un encuentro personal esta semana entre Mancera y López Obrador. Y en la implementación del llamado “gabinete base cero” fue evidente el desplazamiento de Héctor Serrano, pues el encargado de pedir la renuncia a los integrantes del gabinete fue Luis Serna, el secretario particular que en las últimas semanas ha cobrado cada vez más relevancia como operador de la agenda política del jefe de Gobierno. Eso ha puesto a Serna en la mira de los cambios y ha hecho que algunos lo vean como futuro jefe de gabinete o posible secretario de Gobierno, posición para la que también se menciona al líder saliente de la Asamblea Legislativa, Manuel Granados. 

Queda la incógnita de cuánto tiempo llevará la “evaluación” anunciada por Mancera de los miembros de su gabinete. ¿Cuántos se quedan, cuántos se van, cuántos serán reubicados? En Chile, Michelle Bachelet tardó 5 días en presentar un gabinete totalmente nuevo tras la renuncia completa del anterior. Sólo el canciller Heraldo Muñoz permaneció en su cargo. Aquí Mancera puso como plazo el 17 de septiembre, fecha de su tercer informe. Pero difícilmente podrá tardarse tanto, y tras la enorme expectativa que ya generó, el gobernante capitalino está obligado a hacer un cambio de fondo en su equipo, una renovación casi total o de lo contrario decepcionaría si queda la percepción de que todo fue estrategia mediática. 

Notas indiscretas… Los investigadores y académicos de la UNAM; Mireya Imaz, Luis Zambrano, Rodrigo Gutiérrez, Marisa Mazari y Oscar Escolero, mandaron carta a esta columna. “Quienes suscribimos esta nota somos investigadoras/es de la Universidad Autónoma de México, con una larga trayectoria de investigación científica en materia de agua. Hoy estamos participando en una amplia convocatoria —que ha sido lanzada y avalada por once instituciones universitarias— cuyo objetivo es discutir los grandes problemas del agua en el país.”, dicen y califican de “calumnias” el vincularlos con Morena y con Andrés Manuel López Obrador. “A ninguno/a de nosotros/as se le ocurriría utilizar nuestra Máxima Casa de Estudios para fortalecer posiciones político partidistas como usted sugiere”, añaden y piden no descalificar “un proceso abierto e incluyente de discusión universitaria” sobre el tema del agua. A los respetados académicos sólo les digo que nosotros no dudamos de su objetividad y trayectoria, pero los señalamientos que los ubican como cercanos al lopezobradorismo no son de un servidor, sino de otros académicos e investigadores de la misma UNAM que fueron quienes se acercaron a esta columna para cuestionar sus motivaciones en la convocatoria para buscar una nueva Ley de Aguas a partir de las iniciativas existentes en este momento en el Congreso. Es, dentro de su propia universidad donde tienen dudas de las motivaciones de esa discusión… Ayer por la noche se trasmitió por canal 13 un interesante documental titulado “Cárdenas: Oportunidad, Poder, Desolación”, sobre la vida y la obra política del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. El documental, elaborado por el área de Azteca Opinión, aporta imágenes, datos y testimonios inéditos sobre la vida y trayectoria del tres veces candidato presidencial y se pregunta “¿fue la silla presidencial la obsesión de Cárdenas?”. El video puede verse y descargarse de la página www.azteca.com.mx en el rubro Opinión…Los dados cierran semana. Doble Escalera.

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Salvador García Soto
Autor de la columna “Serpientes y Escaleras”, Salvador García Soto es uno de los periodistas críticos con amplia presencia en los medios impresos y electrónicos de México.
 

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