¿Qué haríamos sin hacks?

“La ingeniería de software puede ser una ciencia; pero eso no es lo que hago. Soy un hacker, no un ingeniero.” - @jwz
14/08/2015
13:32
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La probabilidad está de mi lado cuando digo que la mayoría de los gamers de mi generación conoció el famoso código Konami a través de Contra en el NES, su origen fue con Gradius y lo introdujo Kazuhisa Hashimoto en 1985. Las generaciones más recientes lo han visto en uso por el rey Candy en Ralph el Demoledor y en El Increíble Mundo de Gumball (episodio 35). Hay personas interesadas en la moda que reportan haber visto un velociraptor en el sitio de Vogue en el Reino Unido tras teclear el comando.

La adopción de comandos como el mencionado también ocupan el nombre de hacks. Los hacks hacen que sea más divertido (y sí, muchas veces más fácil también) terminar o lograr pasar de nivel. Hoy en día la palabra ha tomado mucha tracción, escuchamos de lifehacks o “hacks para el día cotidiano” que pueden ir desde cómo evitar que los plátanos se marchiten rápido a comer más pizza cuando la compartimos (youtu.be/WfThFGQwzZI).

En el contexto de la seguridad computacional, un hacker es alguien que busca debilidades en un sistema computacional o en una red de computadoras y toma control aprovechándose de dicha falla. También, en muchos de estos casos, las reporta para que se mejoren tanto los sistemas como las redes. Mucho de esto tiene que ver con lo que explicaba en el White Noise de la semana pasada acerca de los expertos que actualizan sus sistemas operativos (u otras actualizaciones a programas) antes que utilizar software de antivirus.

La Real Academia Española armó un revuelo importante cuando dijo que la palabra “hacker” significa “pirata informático”. Muchos no estuvimos de acuerdo con dicho criterio y hubiéramos preferido que se documentaran más respecto a la diferencia entre hacker y cracker. El cracker es quien realmente busca hacer daño cuando encuentra una vulnerabilidad informática. El hacker muchas veces encuentra la vulnerabilidad y también reporta como arreglarla.

Esta semana hemos escuchado de autos hackeados y bots que hacen clic en anuncios de sitios web en vez de los usuarios. Esto se debe a que del 6 al 9 de agosto se realizó el DEF CON 23 en Las Vegas, reuniendo a miles de hackers. Dicho evento, que inició en junio de 1993, es una de las convenciones anuales más grandes del mundo.

Por suerte en nuestra sociedad hay más gente buena (por probabilidad, estimo; o estaríamos peor) y hay mucho que agradecer a los hackers. Necesitamos mentes que busquen encontrar vulnerabilidades, así como piel gruesa para escuchar y aprender para resolverlas. Hoy en día hay compañías como Google, eBay y varias más que pagan muy bien a quienes reportan dichas vulnerabilidades.

Muchos hackers dicen no hacerlo por el dinero, un pequeño pedazo de mi corazón phreak y mi mente dicen que respecto a los más profesionales eso es verdad. Aplaudo los hacks que se utilizan para hacer más y mejor las cosas. Repruebo los cracks que buscan lastimar a otros y vulnerar su información personal con fines malignos. Evitemos el #ruidoblanco que lleva a catalogar de malos a los hackers en vez de entender el beneficio que muchos traen con su trabajo.  

 

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