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Desafíos en Davos

12/01/2017
02:17
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En pocas ocasiones, la sociedad global ha estado tan necesitada de una reflexión informada, serena, y constructiva sobre la situación mundial. La ruptura de paradigmas ahora se da en muchos aspectos, y en todos los rincones del orbe. Encontrar el ambiente intelectual y político adecuado para una reflexión de esa naturaleza no es fácil. El Foro Económico Mundial (WEF) se ha venido constituyendo en uno de esos espacios. Su próxima reunión, del 17 al 20 de enero, en Davos, Suiza, se realizará justo en medio de esa vorágine de transformación global y, por ello, no puede eludir su responsabilidad de contribuir a trazar rutas de acción.

Las prioridades y temas que se han planteado para su reunión anual 2017 sugieren que está preparado para cumplir con esa misión. A partir de un ejercicio de consulta en línea, el WEF definió que el tema es “liderazgo responsivo y responsable”. Además, identificó cinco desafíos cruciales: primero, la preparación para la cuarta revolución industrial; segundo, el fortalecimiento de los sistemas para la colaboración global; tercero, la revitalización de la economía global; cuarto, la reforma del capitalismo de mercado; y, quinto, abordar las identidades por medio de narrativas positivas.

Esa tipología analítica da entrada a varios de los problemas más críticos que enfrenta la sociedad global. La cuarta revolución industrial re plantea como resultado de una evolución acelerada de la tecnología y de su efecto de largo plazo sobre las economías y los trabajadores del futuro.

En buena medida, la profundización de las diferencias económicas entre grupos sociales, y su asociación con el desempleo, responde al impacto de ese cambio tecnológico. También lo son muchos de los movimientos migratorios internacionales. Seres humanos que no encuentran, o pierden sus empleos, por motivo de tecnologías ahorradoras de mano de obra, automatización. Apremia definir cómo enfrentar esta problemática.

En los últimos años, se ha observado un profundo cuestionamiento del establishment que ha desembocado, incluso, en el cambio sorpresivo y radical de algunas de sus instituciones. Los mejores ejemplos son Brexit, y la elección de EU.

El objetivo de revitalizar la economía global no sorprende. Lo grave es su permanencia en la lista de prioridades, pues ha llevado mucho más de lo anticipado lograr dicha recuperación. Perduran debilidades en los motores de la economía global, la mayoría debidos a deficiencias estructurales: Japón, la Unión Europea, EU y China. La crisis de materias primas que inició en 2012 todavía no se detiene, si bien el precio del petróleo observó una recuperación moderada. Las proyecciones sobre el crecimiento de la economía internacional son revisadas frecuentemente, pero siempre a la baja.

Uno de los desafíos más importantes es la reforma del capitalismo de mercado. El cúmulo de información que documenta la creciente concentración de la riqueza global, la documentación de lo que el WEF llama los “excesos del interés propio”, y la incontenible corrupción en la mayoría de los rincones del globo, son alarmantes. Sin embargo, lo más grave es la falta de acuerdo sobre causas y remedios de estos procesos. Habrá que esperar a conocer las conclusiones de Davos.

Es muy estimulante que el Foro aborde el problema de identidades, que en realidad se refiere a cada vez más conflictos entre grupos económicos, raciales y nacionales diferentes. El tono del debate político de la campaña de EU hizo más urgente abordar los conflictos producto de la discriminación. El WEF lo plantea en términos positivos: “abordar identidades por medio de narrativas positivas”, que no como sancionar movimientos xenofóbicos o discriminatorios. De nuevo, será interesante analizar las propuestas de Davos 2017.

El WEF identificó bien que la población exige gobiernos “responsivos”, lo que podría desembocar en la proliferación de populismos, por lo que lo complementó con “y responsables”. Esa exigencia de responsabilidad es la que puede evitar que se multipliquen acciones populistas, de izquierda y derecha, como se observa a diario.

Socio de GEA Grupo de Economistas y Asociados / StructurA

 
Cofundador y presidente ejecutivo del Grupo de Economistas y Asociados (GEA), firma consultora dedicada al análisis político y económico.

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