México realizará tercera votación en el exterior

El 1 de julio, casi 500 mil mexicanos que residen en otros países podrán sufragar por correspondencia por primera vez para presidente, senadores federales y los gobernadores de siete estados
Una mujer sostiene un folleto animando a los mexicanos residentes en el extranjero a particiar en las próximas elecciones de México en 2018 - Foto: Lucy Nicholson / REUTERS
08/02/2018
11:41
Gabriel Moyssen
Ciudad de México
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Este verano, como otros 150 países y territorios—que representan más de 50% de las democracias mundialescon normas en vigor para votar en el exterior, México realizará su tercer proceso de este tipo desde 2006, con lo que ingresará a una nueva fase del largo y complicado camino que inició en 1996.

El 1 de julio, casi 500 mil mexicanos que residen en Estados Unidos y en otros países podrán sufragar por correspondencia por primera vez para presidente, senadores federales y los gobernadores de siete estados, Jalisco, Chiapas, la Ciudad de México, Guanajuato, Morelos, Puebla y Yucatán. Apenas en enero, Lorenzo Córdova Vianello, titular del Instituto Nacional Electoral (INE), reconoció la cooperación prestada por las misiones diplomáticas mexicanas en el extranjero y afirmó que la tarea principal del INE no sólo consiste en organizar los comicios, sino también en garantizar que el proceso “brinde legitimidad a gobiernos futuros”.

Sin embargo, como lo hizo notar en su momento EL UNIVERSAL in English en la nota Vote from Abroad, la cifra mencionada arriba es un mero objetivo, tomando en cuenta que en la elección general de 2012 sólo 40 mil 737 ciudadanos mexicanos depositaron su voto en las urnas desde el exterior. La cifra oficial resultó similar en la experiencia histórica de 2006, también limitada a la elección del Ejecutivo y con un costo total estimado en 27.7 millones de dólares.

Pese al bajo número de personas que han completado el proceso para tramitar su credencial para votar en el exterior desde septiembre de 2017—menos de 12 mil a mediados de enero—, el INE confía en que sus campañas de promoción lograrán incrementar el interés de la comunidad expatriada para inscribirse en la Lista Nominal de Electores Residentes en el Extranjero (LINERE). El Instituto tiene hasta el 31 de marzo para impulsar la credencialización y el registro en la LINERE; aún cuando medio millón de connacionales que residen en el exterior ya cuentan con credencial para votar, sigue tratándose de una cifra marginal, considerando que la diáspora mexicana rebasa los 12 millones de personas tan solo en Estados Unidos.

De acuerdo con expertos en el tema, una de las causas del bajo registro es el temor a la deportación en la comunidad inmigrante en EU, debido a las nuevas políticas promovidas a escala federal.

Apenas en 1996 la demanda del voto en el exterior fue asumida realmente por las autoridades de México, que dieron así los primeros pasos jurídicos e institucionales para que se concretara, como parte de un amplio paquete de reformas electorales.

Un proceso complejo y prolongado

El proceso de toma de decisiones al respecto fue muy complejo y prolongado. Si bien las autoridades y los diferentes actores involucrados trabajaron a fondo para impulsar un debate bien sustentado, con base en datos y estadísticas sólidos (incluyendo la realización de los primeros seminarios internacionales para evaluar el tema bajo una perspectiva comparada), no resultó fácil para los partidos políticos representados en el Congreso de la Unión alcanzar los acuerdos necesarios para aprobar una legislación, explican los especialistas Carlos Navarro Fierro y Manuel Carrillo Poblano en un estudio de 2016 patrocinado por el INE y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Fue crítico en especial el debate en torno a la conservación de los principales atributos del sistema electoral en el momento de diseñar cualquier mecanismo para el voto en el exterior, recuerdan los autores. Una reforma fundamental había tenido lugar a fines de los años ochenta para enfrentar la grave desconfianza pública hacia las elecciones y su credibilidad; la legislación incorporó gradualmente medidas para garantizar la integridad y la transparencia de la organización, así como del manejo del proceso, y “durante las discusiones sobre el voto en el extranjero, se determinó que esas medidas eran aspectos esenciales del sistema mexicano, que serían extremadamente difíciles de replicar”.

Para esta ocasión, el conteo de los sufragios emitidos en el exterior se efectuará en un centro nacional en la Ciudad de México, en paralelo al cómputo de los votos emitidos dentro del país, a partir de las 18:00 horas del 1 de julio. A fin de que los votos por correspondencia sean incluidos en el conteo, la autoridad electoral deberá recibirlos un día antes del comienzo de los comicios.

Más información sobre el Voto de los mexicanos residentes ​en el extranjero

Editado por Sofía Danis                      
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