El asilo en México: una tradición plural

Políticos, científicos, artistas, religiosos, activistas, grupos étnicos, ex combatientes e incluso un monarca derrocado han encontrado abrigo en México desde el siglo XX
Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) – Foto: Tomadada de gob.mx
06/01/2018
10:00
Gabriel Moyssen
Ciudad de México
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Políticos, científicos, artistas, religiosos, activistas, grupos étnicos, ex combatientes e incluso un monarca derrocado han encontrado abrigo en México desde el siglo XX, gracias a la tradición ininterrumpida del asilo político y humanitario.

La figura jurídica del asilo en nuestro país y América se consolida, destaca la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), a partir de las convenciones en la materia de La Habana (1928), Montevideo (1933) y Caracas (1954). De las dos primeras, puede apuntarse que sentaron las bases legales en las que el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas se apoyaría para recibir en 1937 a una de las oleadas más importantes de refugiados en la historia de México, la de los republicanos españoles—muchos de ellos intelectuales y académicos de vanguardia—que perdieron la guerra civil frente al franquismo.

Décadas más tarde y sin omitir otros relevantes grupos que arribaron entre los años veinte y sesenta, como los procedentes del antiguo Imperio Ruso, los judíos europeos que huyeron del nazismo, los estadounidenses y los guatemaltecos, después de 1970 las puertas se abrieron para decenas de miles de argentinos, chilenos, uruguayos, bolivianos, brasileños, peruanos y colombianos víctimas de la represión y de los frecuentes golpes de estado en sus respectivos países. La situación se repitió en los ochenta por los conflictos bélicos centroamericanos con los 100 mil indígenas guatemaltecos que se asentaron en Chiapas y los salvadoreños que lo hicieron en la Ciudad de México.

Por aquellos años México sorprendió al mundo al recibir en calidad de turista al derrocado Mohamed Reza Pahlevi, sha de Irán, tras su paso por Egipto, Marruecos y Bahamas. En su residencia de Cuernavaca, Morelos, se agravó el cáncer que padecía y que ocultó a sus médicos mexicanos. A lo que de manera renuente en 1979, Estados Unidos aceptó que recibiera tratamiento en su territorio y el gobierno del presidente José López Portillo prohibió su regreso a México, a fin de asegurarse el voto de Cuba para ocupar un escaño temporal en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, de acuerdo con el libro The shah (McMillan, 2011) de Abbas Milani.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) indicó por su lado que desde 2011 crecieron en más de mil por ciento las solicitudes de extranjeros que buscan ser reconocidos en esa condición, principalmente del “Triángulo Norte de América Central (Guatemala, Honduras y El Salvador) por los problemas de violencia y pobreza que enfrentan. A ellos se han sumado miles de venezolanos, ante la agudización de la crisis económica en el país sudamericano.

Cabe resaltar, en este marco, que organismos no gubernamentales como Sin Fronteras I.A.P., American Friends Service Committee y el Centro para la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), criticaron en noviembre pasado la decisión federal de suspender indefinidamente la respuesta de la COMAR a solicitudes de protección internacional en la Ciudad de México, a causa del daño que sufrió la sede de la dependencia en el sismo del 19 de septiembre, lo que afecta, señalaron, a más de 5 mil personas, sobre todo latinoamericanas.

En su página de Internet, la COMAR, adscrita a la Secretaría de Gobernación, explica que en el acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación el 30 de octubre se estableció que se dejó de contabilizar el plazo—de 45 días hábiles—que tiene la agencia para emitir una resolución, lo que “no quiere decir que hayamos dejado de trabajar” en las solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado, ni de atender a la población solicitante de la condición de refugiado, refugiados y beneficiarios de protección complementaria en el país.

Para solicitar asilo político en México

Estos son los pasos necesarios para solicitar asilo político en nuestro país:

  • El interesado deberá acudir a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en la Ciudad de México o una de sus representaciones en el interior de la república, para presentar por escrito su solicitud y datos de identificación; los motivos de su solicitud y todos los elementos que disponga para sustentarla.
  • Una vez analizada la solicitud, durante un periodo de 45 días hábiles en el que el interesado estará protegido por la SRE, será esta misma dependencia la que determine si aprueba o no el asilo político. En caso de aprobarla, el interesado será trasladado a territorio nacional si así lo requiere.
  • En caso de que la solicitud sea negada, el interesado será regresado a su lugar de origen.

Visita la página de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR)

Editado por Sofía Danis
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