Hace más de 10 años, investigadores del Laboratorio de Bioenergía del Centro de Investigaciones en Ecología (CIEco), campus Morelia, y del Grupo Interdisciplinario de Tecnología Rural Apropiada (GIRA), de Pátzcuaro, Michoacán, comenzaron a buscar opciones para hacer frente al problema del uso eficiente de energía en zonas rurales.
Después de llevar a cabo una investigación exhaustiva en diversas comunidades de Michoacán, se dieron a la tarea de planear y echar a andar el proyecto Diseño de Estufas Eficientes para el Aprovechamiento de Leña: Estufas Patsari.
“La estufa Patsari (‘la que cuida’, en purépecha) permite ahorrar leña, producir menos humo y, por lo tanto, preservar la salud de sus usuarias y sus familias”, dice el doctor Omar Masera Cerutti, quien encabeza a los mencionados investigadores.
Problemas respiratorios
Al inicio de su investigación, Masera Cerutti y sus colaboradores se dieron cuenta de que en todas las comunidades rurales que visitaban, más de 90% de las familias utilizaba leña para cocinar y no gas, como en las ciudades.
“Los pobladores nos explicaron que la comida y las tortillas se cocinan mejor y saben más sabrosas con leña que con gas —refiere el investigador—. También nos comentaron que si quisieran hacer tortillas en una estufa de gas, necesitarían un comal enorme, pero éste no cabría en sus parrillas”.
Con todo, el fogón tradicional deja escapar mucho calor, por lo que deben quemar enormes cantidades de leña cada vez que es usado. Claro, esto aumenta la producción de humo dentro de la cocina y, como consecuencia, las personas que suelen estar en ella —principalmente niños y mujeres— padecen con más frecuencia problemas en las vías respiratorias.
Ventajas
La estufa Patsari está construida con materiales locales aislantes y de fácil acceso. Esto le permite alcanzar una combustión más eficiente y aprovechar mejor el calor, que se escapa en mucha menor cantidad al ambiente; así, consume menos leña (se calcula que ahorra hasta 60%, en relación con el fogón tradicional) y produce 80% menos humo (además, el que sale al exterior por la chimenea es más limpio).
“Esta estufa es el resultado de un proceso cuidadoso de innovación y diseño, en el que participaron investigadores y, también, los mismos pobladores rurales. Tiene varias innovaciones interesantes; por ejemplo, la forma de la cámara de combustión (es decir, el lugar donde se quema la leña) se optimizó para producir una combustión limpia y eficiente. Cuenta con tres comales de hierro, uno grande al frente y dos pequeños atrás, para facilitar la transferencia de calor y permitir que con el mismo fuego se puedan cocinar simultáneamente hasta tres platillos.
Los comales están sellados para que no se escape el humo dentro de la cocina”, dice Masera Cerutti.
Estudio de salud y contaminación
En conjunto con la difusión de estufas se realizó un estudio de salud y contaminación por humo de leña en 600 casas de seis comunidades rurales de Michoacán, para sopesar la situación de sus habitantes cuando utilizaban leña en fogones abiertos y, después, cuando ya se les había instalado una estufa Patsari. A esas familias, con niños menores de tres años de edad, se les practicaron pruebas muy detalladas de inhalación, pulmones y sangre.
Al evaluar, mediante un estudio interdisciplinario, el impacto de la estufa Patsari dentro de esas casas, los investigadores vieron que, en efecto, ésta mejoraba notablemente la salud de los niños pequeños y sus madres, sobre todo.
“Asimismo, con el fin de determinar los contaminantes producidos por el humo de leña, se tomaron muestras de la concentración y el tamaño de las partículas de hollín en 60 casas de estas comunidades rurales —señala Masera Cerutti, y añade—: Cuando comparamos las mediciones hechas antes y después de la instalación de la estufa Patsari, encontramos que la concentración de partículas de hollín se redujo notablemente.”
Equipo multidisciplinario
La investigación y el desarrollo de la estufa Patsari fueron coordinados, de manera conjunta, por el CIEco y el GIRA.
En el diseño original de la estufa participaron Javier Aguillón, del Instituto de Ingeniería de la UNAM, y Víctor Berrueta y Rodolfo Díaz, del Laboratorio de Bioenergía del CIEco y el GIRA. Cynthia Armendáriz, también del CIEco, participó en el estudio de contaminantes.
El estudio de salud fue liderado por el Instituto Nacional de Salud Pública y coordinado por el doctor Horacio Rojas.
En el estudio del impacto ambiental y económico participaron el doctor Rufus Edwards y Michael Jhonson, de la Universidad de California, en Irvine, Estados Unidos, e investigadores del Instituto Nacional de Ecología.
“Cabe destacar que el apoyo, las observaciones y las sugerencias de la gente de la región (sobre todo de las señoras) y del equipo de técnicos que instala cada estufa, fueron fundamentales para llevar a buen puerto la investigación y el proyecto”, finaliza Masera Cerutti.