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"A Dios lo que es de Dios..."

En el evento de “u nción” se abogó por el diálogo nacional
Hugo Eric Flores, líder del Partido Encuentro Social, afirmó, sin tapujos, que su partido es de cristianos, pero también 100% juarista. (ALEJANDRA LEYVA. EL UNIVERSAL)
19/12/2017
03:57
Misael Zavala
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El registro de Andrés Manuel López Obrador como precandidato presidencial del PES, se convirtió en un sermón en el que Dios y la Iglesia fueron el centro de los discursos.

Esta vez, un lujoso hotel de Polanco sirvió como templo en el que el PES mostró su músculo con más de 2 mil simpatizantes. La estructura del partido vinculado a la Iglesia evangélica, quedó a disposición del tabasqueño en su camino para ganar las elecciones del 1 de julio de 2018.

Los discursos políticos se tornaron a la vez llamados a la sanación y al diálogo interreligioso, pero también —sin ser contradictorio como lo expusieron— a la defensa de la libertad de culto, como en su momento lo hizo el ex presidente Benito Juárez.

“A Dios, lo que es de Dios, y al César lo que es del César”, rezó una frase de Hugo Eric Flores, presidente del PES, que fue proyectada en un video de la historia del partido.

De la mano de López Obrador, Eric Flores entró al salón del Hotel Camino Real. Ahí, ante sus huestes, levantó la mano del tabasqueño, lo proclamó como su precandidato a la Presidencia de la República.

Frente a Cuauhtémoc Blanco, sentado en primera fila en el salón Camino Real, Eric Flores, sin tapujos, afirmó que su partido es de cristianos, pero, en cambio, también 100% juaristas.

“No queremos un Estado jacobino. No creemos en un Estado sin Dios, sino con libertad”, afirmó ante sus simpatizantes que a cada frase, levantaban la voz para dar vivas y hurras.

Ante gritos de: “Presidente, presidente”, tocó el turno de López Obrador, quien se lanzó como un predicador hacia la militancia del PES, como si buscara apaciguar a su pueblo. Frente al partido creado apenas por cinco familias hace 21 años, el precandidato presidencial presentó a la militancia sus tres principales propuestas de llegar a la Presidencia en 2018: desterrar la corrupción del país, darle preferencia a los pobres y garantizar la paz y la tranquilidad.

“La paz y la tranquilidad son frutos de la justicia”, reiteró.

La figura de AMLO fue arropada por la grey del PES. Aunque quiso atajar los señalamientos por hacer alianza con un partido vinculado a la religión, su discurso cambió de tono cuando lanzó un llamado a todas las Iglesias a un diálogo “ecuménico”, entre todos los religiosos, pero también con los no creyentes.

“Va a ser diálogo para respetar a nuestros semejantes. No tolerancia, sino respeto a las creencias y no creencias de todos los mexicanos”, enalteció.

Reiteró que es juarista, pero desenvainó la espada contra aquellos que han calificado al PES como un partido de ultraderecha y que a sus militantes los han discriminado por pertenecer a una religión. A ellos les pidió prácticamente poner la otra mejilla.

“Son liberales, moderados, quienes han llevado a cabo esa política de saqueo y pillaje y la crisis de violencia en nuestro país por su enfermiza ambición al dinero son los de ultraderecha, no es ultraderecha el Partido Encuentro Social con el que nos aliamos”, dijo.

Entre la euforia de las cientos de almas reunidas, López Obrador afirmó que no hay diferencia de fondo entre el PES y Morena, y suscribió al pie de la letra los principios básicos de Encuentro Social.

Más euforia causó la despedida de AMLO, quien al concluir su discurso, gritó: “Viva el Partido Encuentro Social, Viva Morena, Viva México, Viva México”.

Así se concretó la unción deAndrés Manuel López Obrador.

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