"Dádivas que da el PRD deben corregirse"

Se destapa por la presidencia del PRD en lugar de Barrales; de ser electo líder del sol azteca, impulsará cambios que hacen falta
Eric Villanueva Mukul, aspirante a presidente nacional del PRD. (GERMÁN ESPINOSA. EL UNIVERSAL)
25/10/2017
02:03
Misael Zavala
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Al declarar su interés de contender por la presidencia nacional del PRD, Eric Villanueva Mukul, líder nacional de la corriente Nueva Izquierda o Los Chuchos, acepta que el partido necesita adecuar su estructura jurídica, sus métodos de funcionamiento, de operación y de comunicación con la sociedad en su programa, pero también necesita ser un partido proactivo.

Luego de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó al PRD efectuar su proceso interno y sustituir a la presidenta Alejandra Barrales, adelanta que de ser electo impulsará esas transformaciones y no estaría en la tesitura de buscar culpables.

“Eso sirve para muy poco. Vamos hacia el futuro, construyendo con todos y además hay un proceso de renovación del PRD, de nuevos dirigentes y de nuevos actores políticos dentro del PRD que ven de manera diferente a como los fundadores lo vemos, esas son las adecuaciones que debemos hacer”, dice.

Quien desde hace poco más de un año coordina Nueva Izquierda a nivel nacional acepta que algunos sectores perredistas cayeron en la tentación de repartir dádivas, “y eso hay que recomponerlo”. El perredista también acepta que el partido del sol azteca tiene problemas financieros.

Rechaza que el proceso interno vaya a desbordarse y adelanta que apostarán a la negociación con otras corrientes para lograr un acuerdo.

Destaca la conformación del Frente Ciudadano por México, pues lo ve como un acierto de Barrales.

¿Cómo se dará la renovación del partido por un ordenamiento del Tribunal Electoral?

—El estatuto dice que puede ser en elección directa, abierta o a través de un consejo electivo. Nos vamos a ir por esta segunda opción.

¿La renovación será por un año?

—Es una discusión, hay dos hipótesis: la primera es que deberá ser por tres años; la otra, y es la que nosotros respaldamos, que sea un interino por un año y después de los comicios de 2018, realizar las elecciones en urnas y renovar nuevamente el cargo, pero además nos serviría que ya quede con forma que las elecciones internas del PRD se lleven a cabo después de las elecciones constitucionales.

¿Usted competiría directamente por la dirigencia nacional?

—Yo estoy en la disposición, para mí sería un honor ser líder nacional del partido. Tengo una larga carrera partidista y política también, creo que tengo la experiencia suficiente para servirle al PRD y al país por la coyuntura importante por el proceso electoral de 2018.

Será una elección interna que requiere mayoría calificada, pero ninguna de las fuerzas tiene mayoría calificada, entonces tiene que ser una negociación en varias bandas.

¿Nueva Izquierda tendría la fuerza para recuperar la dirección nacional del PRD?

—Tenemos la capacidad de propuesta, pero necesitamos el apoyo de las diversas expresiones. Tenemos que ver quién embona en esa propuesta, eso está sujeto a negociación. No es como una elección en urnas en la que participan varios, sino un procedimiento diferente.

¿Declinaría en favor de alguien más si no se viera favorecido?

—De mi parte, si por alguna razón no fuera yo y fuera otro, yo lo apoyaría para que cumpla bien su tarea.

¿Alguien, por ejemplo, de Alternativa Democrática Nacional?, se habla de Juan Zepeda...

—Hay muchas propuestas y van a surgir muchas. A partir del Consejo Nacional van a salir 100 flores del pensamiento y van a competir entre sí. Encontraremos al más idóneo.

¿Cuál sería la autocrítica al PRD?

—A mí no me gusta el autoflagelo, no me gusta empezar el discurso del PRD diciendo que ha hecho mal. El PRD tiene 28 años, es un adulto que empieza a entrar a la madurez, pero en esos 28 años ha habido grandes transformaciones políticas, sociales y culturales, en el término de una diversidad que no teníamos cuando se fundó el partido. Pero los cambios no son suficientes, porque no ha terminado de morir el régimen presidencial. Por eso el Frente busca terminar con el régimen presidencial.

El PRD necesita adecuarse en su estructura jurídica, sus métodos de funcionamiento, de operación y de comunicación con la sociedad en su programa, pero no sólo eso, debe ser un partido proactivo.

¿Usted como posible dirigente impulsaría ese cambio?

—Si a mí me toca dirigir [el PRD], voy a impulsar esas transformaciones en ese sentido, no estaría en la tesitura de buscar culpables, porque eso sirve para muy poco. Vamos hacia el futuro, construyendo con todos.

Usted apoya al Frente Ciudadano, ¿cómo ser líder de un partido en este esfuerzo?

—Sería una negociación por dos frentes, las candidaturas y el Frente Ciudadano por México. Como nunca, la elección de 2018 es una elección que va a cambiar todo el país, requiere mucha paciencia, madurez y disposición al diálogo para poder encontrar las salidas.

¿Qué otras características necesita el líder nacional del PRD ante un proceso por la Presidencia?

—Necesita muchas aptitudes, actitudes, experiencias y mucha paciencia para el procesamiento.

Creo que Barrales va a dejar al PRD con el Frente firmado y la próxima presidencia nacional debe operar esa coalición electoral, entonces va a necesitar experiencia, conocimiento del partido y de los estados, interlocución con las demás corrientes, con las fuerzas políticas, un dominio de los programas necesarios y la agenda legislativa. Además, necesita apertura para oír a todos para buscar salidas a un proceso de negociación.

¿Alejandra Barrales lo ha hecho bien este año?

—Yo creo que sí. Haber tomado la idea del Frente, impulsarlo y luego firmar la coalición va a ser un gran aporte al PRD y al país.

El próximo líder del PRD recibirá al partido sin dinero, ¿cómo trabajar sin recursos?

—Con ciertas dificultades que son sorteables, habrá que buscarles forma de hacer viable la actuación. El PRD es un partido que hace mucho tiempo trabajaba sin recursos. Tenemos que plantear creatividad en la organización política, en la acción política.

El sistema político nos llevó a pensar que la entrega de dádivas es la forma de hacer política y ahora los instrumentos vigentes nos están llamando a que la propuesta política es la forma de hacerlo.

¿El PRD entró en esta dinámica de la entrega de dádivas?

—En sectores. Hay sectores que cayeron en esa tentación de intentar competir con el PRI, la entrega de dádivas es la quintaesencia de su actuación política, placas de taxi, concesiones, despensas, machetes, picos, palas, becerros, ganados, vacas y chivos, como diría aquel, pero es cierto y algunos compañeros cayeron en la tentación de esa competencia, lo tenemos que recomponer.

Su corriente entregó una carta a la dirigencia para integrar a Ricardo Monreal en candidaturas, ¿daría apertura a candidatos como él?

—Personalmente no he hablado con Monreal. No le veo problema, él tendrá que mostrar su disposición para inscribirse en el proceso. Nueva Izquierda ha dicho que tanto en la definición del candidato a la Presidencia de la República debe haber un método en el que participen todos los aspirantes y estamos en la definición de ese método, eso mismo debe aplicarse en la Ciudad de México y en estados en los que habrá renovación de gubernaturas: tener un método para que nadie se sienta excluido.

¿Habría posibilidades de que, por alguna u otra razón, el Frente Ciudadano colapse y se divida?

—Lo veo cada vez más difícil. Sé que nuestros adversarios como el PRI, el gobierno y Morena intentan por todos lados bombardear al Frente, pero no les está funcionando.

¿Ni el reparto de candidaturas dividirán al Frente?

—No, esa es una idea simple, es un razonamiento tradicional, pero no veo esa posibilidad.

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