TLALNEPANTLA, Méx.— Miles de albañiles y trabajadores de la construcción que laboran a lo largo de los 22 kilómetros de la construcción del Viaducto Elevado Bicentenario, no celebraron el Día de la Santa Cruz en la megaobra metropolitana.
“Es un mal augurio no poner la cruz en esta obra, pues es un símbolo que protege las obras y a sus trabajadores”, señaló el maestro albañil Ignacio Santiago García, “aunque lo que agradezco ahora, más que el festejo, es tener trabajo y poder comprar mi propia comida”.
En el Viaducto Bicentenario [o segundo piso mexiquense] operan 25 empresas distintas subcontratadas por la española OHL, quienes en su mayoría no festejaron a los trabajadores de esta megaobra.
El ruido de martillos, el tendido de castillos y la colocación de columnas y trabes, se llevó a cabo de forma normal desde las primeras horas del 3 de mayo, día del albañil, sin misas o colocación de la Santa Cruz.
Tampoco hubo almuerzo o comida, “pues la obra nunca para, los tiempos de entrega nos comen y no hay tiempo para celebrar”, apuntó Alejandro Zarco, topógrafo del Viaducto.
Las carnitas, el arroz, la salsa borracha, las gordas y el pulque para refrescarse del candente sol, así como la música, sólo estuvieron en la mente de albañiles como el fierrero José Patricio Carrillo, quien reconoció que este fue el primer año que trabajó sin ser felicitado.
“Como albañil nos merecemos el festejo y más con este puente tan grandísimo”, afirmó Valentín Martínez García, quien hasta hace poco trabajaba en Estados Unidos, donde cobraba 10 dólares por hora “y ganaba hasta 6 mil pesos a la semana”. Ahora se siente satisfecho con tener un empleo en México donde cobra mil 500 pesos a la semana, “pues tengo trabajo y no hay”.
En esta obra hay quienes tienen un ingreso semanal de 6 mil pesos, como los fierreros o los oficiales, por jornadas de 14 horas diarias, indicó el ingeniero Benjamín Crespo, quien indicó que él si festejaría a sus trabajadores con carnitas.