CHALCO, Méx.— El presidente Felipe Calderón se mostró preocupado. Ayer visitó Valle de Chalco que se encuentra inundado de aguas negras. En el lugar se percibió la desesperación de la gente por ver sus casas anegadas.
En compañía de Enrique Peña Nieto, gobernador mexiquense, Calderón acudieron al lugar donde se desbordó el canal de La Compañía. Había que trepar y el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, mostró su escasa habilidad para bajar montículos de tierra. Agitado, dijo que era la primera vez que le tocaba algo así.
El Presidente se detuvo ante un grupo de personas que reclamaban ayuda. Los separaba un charco y a gritos, un hombre y una mujer, se disputaban la atención de Calderón. “A ver ssssshh, momentito los dos, tranquilitos, tranquilitos. Miren, vamos a hacer esto: los dos por favor se esperan. Aquí tenemos un problema grave que resolver y lo peor que podemos hacer es empezarnos a pelear entre unos y otros, entre gobiernos y entre partidos. Tenemos que trabajar juntos”, dijo el mandatario con tono enérgico al par de líderes que acusaban la ausencia de autoridad. A su lado Peña Nieto escuchaba atento.
Pide no politizar apoyos
Luego, el gobernador mexiquense salió al quite: “No se trata ni de politizar ni de buscar interlocutores ni intermediarismo entre quienes estamos otorgando los apoyos y quienes los reciban. Lo vamos a hacer de forma directa, casa por casa”, les aseguró.
Minutos después todos los funcionarios se retiraron. Por la noche Peña Nieto se reunió con funcionarios de Gobernación para continuar la evaluación de daños.