VALLE DE CHALCO, Méx.— La pesadilla se repitió casi una década después. Los habitantes lo advirtieron durante 10 años y la madrugada de ayer, de manera desafortunada, el tiempo les dio la razón.
Uno de los muros de contención del canal de La Compañía se fracturó a lo largo de 50 metros y las aguas negras que conduce inundaron decenas de calles de tres colonias del municipio mexiquense dejando a su paso alrededor de 2 mil viviendas anegadas y una estela de molestia y zozobra entre la población.
Ante la magnitud del desastre, y luego de la solicitud que ayer por la mañana hiciera el gobernador mexiquense, Enrique Peña Nieto, la Secretaría de Gobernación (Segob) declaró el estado de emergencia en los municipios Valle de Chalco, Nezahualcóyotl y Ecatepec, que son los más poblados del país.
El Ejército mantiene en operación el plan DN-III de auxilio a la población y ha iniciado la vigilancia de las zonas siniestradas con el fin de evitar actos de rapiña en viviendas de personas que fueron desalojadas por la inundación.
Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno capitalino, informó que solicitó a la Secretaría de Gobernación que se declarara también a la colonia El Arenal, en la delegación Venustiano Carranza, y a la colonia Lienzo Charro, en Iztapalapa, como zonas de desastre. Sería la primera vez que un mandatario del Distrito Federal recurre a esta solicitud.
Sin embargo, hasta el cierre de edición el gobierno federal no daba aún respuesta a la petición del gobierno local.
El objetivo de Marcelo Ebrard es obtener recursos del Fondo Nacional de Desastres (Fonden) para ampliar la ayuda a damnificados y emprender obras de infraestructura hidráulica que eviten futuras inundaciones.
Parte de los recursos se van a usar para mejorar obras de drenaje en las colonias Ejército de Oriente, Pensador Mexicano y Moctezuma, además del Circuito Interior, a la altura del aeropuerto.
El gobernante local dio a conocer que elementos del Ejército se incorporaron a labores de seguridad en El Arenal, junto con efectivos de la Marina y de la policía capitalina. Informó que él solicitó que las Fuerzas Armadas participaran en las labores de rescate y de seguridad, ante el temor de los vecinos por posibles actos de pillaje y delincuencia.
Un despertar igual
Hace 10 años, en junio de 2000 una fractura en el canal de la Compañía dejó miles de viviendas afectadas por las aguas negras en los municipios de Ixtapaluca, Valle de Chalco y Chalco. Ayer, también el líquido negro despertó de manera abrupta a los residentes de las colonias Avándaro, San Isidro y El Triunfo.
Esta vez la presión de la corriente y los movimientos diferenciales del cauce —según la Comisión Nacional del Agua (Conagua)— provocaron que se resquebrajara uno de los muros de casi ocho metros de altura en el kilómetro 27.5 de la autopista México-Puebla, que fue cerrada en sus dos sentidos.
Decenas de automóviles, camiones y autobuses quedaron atrapados entre el agua. El tráfico tuvo que ser desviado por la carretera federal y se originó un gigantesco congestionamiento vial.
De acuerdo con el ayuntamiento de Valle de Chalco, hasta ayer por la tarde 12 mil familias habían resultado afectadas por el desbordamiento.
Fueron habilitados 10 albergues en el municipio para que las familias pasaran la noche en un lugar seco y tuvieran acceso a comida caliente y cobijas.
Sellarán boquete
José Luis Luege Tamargo, director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), prevé que en las próximas 48 horas podría ser sellado el boquete de 50 metros que se abrió en el canal. En los trabajos de reparación se confirmó que un trabajador municipal murió electrocutado.
Mientras eso sucede, adelantó, el agua seguirá en las calles de Valle de Chalco, aunque en menor medida por las labores que se empezaron a efectuar desde las primeras horas de ayer.
Al lugar acudieron elementos del Ejército, de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE), personal de Conagua y de trabajadores del ayuntamiento para colocar miles de costales de tepetate en el punto donde se registró la fractura.
Agregó que “lo prioritario es evitar que las aguas negras sigan fluyendo hacia zonas habitadas” y que en un plazo de seis días las aguas residuales se desalojen de las calles.
Preparan túnel
El túnel del canal de La Compañía que se construye desde hace años fue puesto en servicio para almacenar las aguas residuales y reducir el caudal que pasa por la zona afectada, dijo el titular de la Conagua.
El proyecto para entubar el canal quedará listo antes del inicio de la temporada de lluvias, anunció.
Tragedia anunciada
A la una y media de la mañana los dulces sueños de los habitantes se transformaron en negros y pestilentes.
En un abrir y cerrar de ojos, las aguas negras del canal de La Compañía estaban ya instaladas dentro de sus viviendas y les echaron a perder muebles, aparatos electrodomésticos y vehículos.
En la colonia San Isidro el nivel del agua alcanzó casi los dos metros de altura, por lo que los vecinos tuvieron que refugiarse en azoteas o en los segundos niveles de sus casas.
Bomberos y policías municipales tuvieron que emplear tres lanchas para sacar a los habitantes atrapados en sus hogares durante la madrugada.
Algunos, desesperados cargaron en hombros a sus hijos, esposas y personas de la tercera edad sin importar que se mojaran. Lo que querían era abandonar como sea la zona inundada.
Otros se quedaron en el interior de sus moradas para evitar saqueos. La mayoría de las 12 mil familias perdieron todo su patrimonio.
Constanzo Sánchez Anastacio dormía en su domicilio ubicado en la calle Oriente 18 cuando las sirenas de las patrullas lo despertaron a él y su familia. “Entre sueños escuché las sirenas y la alerta para evacuar... Sin pensarlo, abandoné la cama y lo primero que hice fue ponerme los zapatos”, dijo.
Sus hijos, esposa, tíos y abuelos salieron sólo con lo que llevaban puesto y con los zapatos en la mano.
Sus bienes quedaron flotando sobre las aguas negras.
Agarran de refugio un taxi
En un taxi don Rodolfo y su familia pasaron parte de la noche. Abandonaron su casa de la calle Oriente 23, en la colonia San Isidro para ponerse a salvo. De lejos vigilaron que nadie se metiera a robar lo poco que les quedó.
Los residentes de San Isidro y la colonia Avándaro acusaron a autoridades de los tres niveles de gobierno de no actuar en casi 10 años para evitar que se colapsara de nueva cuenta el canal, casi en el mismo punto donde se registró la primera inundación en el año 2000.
Luego del recorrido que efectuó el gobernador Enrique Peña y el presidente Felipe Calderón por la zona afectada, el mandatario mexiquense dijo que no se indemnizará al 100% a quienes perdieron sus bienes.
El Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) sólo contempla que se asignen recursos en infraestructura y no para los habitantes afectados. Peña Nieto agregó que definirían de qué manera se apoyaría a los damnificados.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos “tienen instrucciones precisas para utilizar todos sus recursos humanos y materiales disponibles para proporcionar el apoyo necesario en las áreas siniestradas”.
Deslave en Zinacantepec
Los cuerpos de 10 personas fueron localizados ayer por la tarde en la carretera Toluca-Temascaltepec luego de que las lluvias provocaran que un cerro se deslavara en Zinacantepec.
De acuerdo con un reporte de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE), hasta las 18:00 horas de ayer habían encontrado los cadáveres de ocho hombres y dos mujeres, los cuales están en calidad de desconocidos.
El desgajamiento, a la altura del kilómetro 30 de la carretera que conduce a Valle de Bravo, ocupa una longitud de 50 metros y al menos un metro y medio de altura. Continúa laborando personal de Protección Civil y Obras Públicas estatal y municipal con ayuda de maquinaria pesada. Por este cierre vial, habitantes de algunas comunidades aledañas como La Peñuela, Mesón Viejo y San Francisco Oxtotilpan no pueden trasladarse hacia otros zonas. (Con información de Francisco Reséndiz)