maria.montano@eluniversal.com.mxTOLUCA, Méx.— El Tribunal de Conciliación y Arbitraje acordó desconocer eventuales acuerdos que realicen los alcaldes salientes para pagar laudos, finiquitos y salarios caídos a trabajadores dados de baja, pero cuya factura —monto del pago—, pretendan heredar a los ayuntamientos entrantes.
Cabe destacar que a partir del 18 de agosto, se espera un despido masivo, “en el peor de los escenarios”, de hasta unos 10 mil trabajadores, reconoció el titular de esa instancia, César Fajardo de la Mora.
No obstante, aseguró que personal del tribunal comenzará a sostener encuentros con todos los alcaldes electos con la finalidad de que se concienticen de la situación económica y eviten en lo posible los despidos innecesarios.
Indicó que para ello se les “sugerirá” que antes de intentar hacer alguna rotación de personal, lo que además, dijo, implicará que tengan que pagar finiquitos con recursos que no tienen las comunas, realicen evaluaciones del desempeño de cada empleado, además de tomar otros factores como asistencia, responsabilidad, eficiencia en el puesto.
Fajardo de la Mora admitió que de registrarse un despido masivo de trabajadores de los ayuntamientos mexiquenses, más de 50 de los cuales cambiarán de partido político, podría generarse una “crisis social de desempleo en los municipios”, por lo que es mejor que los alcaldes electos eviten en lo posible despedir personal, pues se trata de familias que dejarían en situación de crisis.
“Les vamos a sugerir a los alcaldes electos que evalúen al personal, porque nosotros partimos del supuesto de que hay personal que puede tener tres, seis o nueve años de servicio público en el municipio y que sin tener una vinculación política en particular, pues han desarrollado un trabajo y una experiencia que vale la pena desarrollar”, indicó Fajardo de la Mora.
Servicios de carrera
El magistrado del Tribunal de Conciliación y Arbitraje, aseguró que hacer esta evaluación del personal, antes de cualquier otro movimiento al interior de la plantilla de trabajadores, permitirá a los alcaldes entrantes conservar un importante “activo” de funcionarios con experiencia y establecer bases para un “servicio municipal de carrera”.
Agregó que para hacer esta evaluación, los nuevos presidentes municipales que entrarán en funciones a partir del 18 de agosto, tendrán que dejar de lado las tendencias políticas y tomar únicamente en cuenta el desempeño laboral, por el bien de las propias comunas.