Los nuevos alcaldes del PRI que gobernarán en el corredor azul van de la inexperiencia y la juventud de Alejandra del Moral, en Cuautitlán Izcalli, a la reelección de Arturo Ugalde Meneses, quien ya fue presidente municipal de Tlalnepantla (1994-1997), y que por segunda ocasión gobernará este municipio los próximos tres años.
Azucena Olivares, presidenta municipal electa de Naucalpan, está a punto de cumplir 60 años y cuenta con una larga trayectoria profesional: fue diputada local, procuradora ambiental y dirigente social en las últimas tres décadas.
El triunfo priísta tomó por sorpresa a algunos de sus candidatos, entre ellos a David Castañeda, presidente municipal electo de Atizapán de Zaragoza, quien reconoció que no esperaba ganar.
Alejandra del Moral, con sus 25 años, resultó electa presidenta municipal de Cuautitlán Izcalli, en lo que será uno de sus primeros trabajos remunerados. Inexperiencia que la joven abogada, afirmó, compensará con expertos en las áreas estratégicas del gobierno.
El “talón de Aquiles”
La prioridad de los nuevos alcaldes será combatir la inseguridad y la corrupción, en especial de policías municipales, señalaron en entrevistas por separado. Asimismo, otras tareas serán el impulso al empleo, lograr la eficiencia en los servicios públicos y dotar de más agua a los habitantes de zonas populares.
Los nuevos ediles saben que llegarán al cargo con tesorerías que enfrentan serios problemas de gasto corriente, con cuantiosas deudas e incluso donde hay problemas para el pago de la nómina.
David Castañeda, indicó que la deuda que le heredará el alcalde panista Gonzalo Alarcón Bárcenas, de Atizapán, llega a 480 millones de pesos.
La experiencia “me obliga a ser eficiente”, afirmó Arturo Ugalde, quien reiteró sus compromisos de no privatizar la prestación de servicios públicos, como el de la recolección de basura. El presidente municipal electo prometió “cero tolerancia” a actos de corrupción, tanto a policías como servidores públicos.
Reestructuración de los cuerpos de seguridad, erradicar “los entres” de la policía municipal en donde el alcalde era el primero en exigir “cuotas” a la policía, ofreció a su vez Alejandra del Moral.
Impulsar el empleo con la reactivación de las zonas industriales de Naucalpan, será una de las prioridades en Naucalpan, indicó Azucena Olivares, quien aún no define si su esposo Guillermo González —quien actualmente es funcionario estatal— participará en su gobierno como presidente del DIF.