TLALNEPANTLA, Méx.— San Juan Ixhuatepec es un viejo pueblo ubicado en la zona oriente de este municipio. En noviembre de 1984 tenía 38 mil 316 habitantes y ocupaba 87 hectáreas; cuatro de ellas prácticamente fueron devastadas por las explosiones de gas de Pemex.San Juanico está rodeado de cerros como el Chiquihuite, los Gachupines y el de Indios Verdes, todos ocupados por miles de viviendas. La cercanía con el DF provocó su acelerado crecimiento, en su mayoría por asentamientos irregulares.
“El templo de San Juan Bautista tiene más de 100 años, y su fachada fue remodelada en 1925”, comenta Porfirio Morales Ayala, nativo del pueblo. Agrega que incluso hubo una primera ermita que databa de 1612. A pesar de su larga tradición, la historia de San Juanico parece detenerse el 19 de noviembre de 1984.
En 1961 llegó la planta de Pemex a un espacio junto a las vías del ferrocarril, a unos 200 metros de la cabecera local.
En poco tiempo la franja de terreno entre la planta y el pueblo se llenó de casas, la mayoría de gente humilde. Esa zona fue la más afectada por la explosión y muchos de sus habitantes murieron ese día.
Mario Córdova Rosas, director de la Asociación de Distribuidores de Gas LP (ADG), que agrupa a cinco de las seis gaseras de la zona, dice que primero llegaron Pemex y ellos, y luego los colonos. Los pobladores aseguran lo contrario.
Marta Mena, dueña de la hacienda San José, dice que en los años 50 el pueblo “era lo único que había”, junto con el rancho San José. Dice que llegó la planta de Pemex y luego los alrededores se llenaron de casas. En esa época había un gran terreno que era ocupado como polígono de tiro por el Comité Olímpico Mexicano. Ahora ahí pretenden alzar más viviendas.