ECATEPEC, Méx.— La unidad Valle de Anáhuac, ubicada en este municipio, se convirtió en el refugio de las familias afectadas por las explosiones de San Juan Ixhuatepec, el 19 de noviembre de 1984.
Las personas reubicadas quedaron traumatizadas, muchas de ellas con heridas, mutilaciones y quemaduras en sus cuerpos.
Es la colonia de “los quemados”, refiere un vendedor de la zona, al señalar las tres calles a donde llegaron a vivir 165 familias damnificadas por la tragedia de San Juanico.
La unidad habitacional se localiza en las inmediaciones de la estación del Metro Tecnológico, muy cerca de avenida Central, en Ecatepec, a una media hora de San Juan Ixhuatepec, en el oriente mexiquense.
Araceli Hernández Morales tenía nueve años cuando ocurrió la explosión. Ahora habita junto con su madre en una vivienda de la colonia Valle de Anáhuac.
“Nos entregaron las casas en obra negra, lo que llamaban pie de casa, y nosotros ayudamos a que las terminaran de construir”, afirma Teresa Martínez Lozada, quien también llegó a la colonia siendo una niña.
Araceli Hernández recuerda que su vivienda en San Juan Ixhuatepec era mucho más grande; la de Valle de Anáhuac es pequeña: “Nada más nos dieron la casa. Jamás nos dieron algún otro recurso, nada más la ayuda que llegaba del gobierno: comida, cobijas, ropa, pero en cuestión de dinero nada, sólo la casa”.
Doña Manuela Pérez Morales deja aflorar el resentimiento. Tiene 80 años de edad y desde hace 25 vive en Valle de Anáhuac.
Asegura que el gobierno no cumplió con la ayuda prometida a los damnificados.
“Toda me chamusqué y nosotros no tuvimos nada de eso (la ayuda). Nada tuvimos, ni nos pagaron lo que tenía que ser. Francamente es malo que yo lo diga, pero es la realidad. Mire, no son mentiras, ya no aguanto ni las medias ni nada”, afirma doña Manuela.
Pérez Morales sufrió graves quemaduras en ambas piernas y a su edad tiene severos problemas para caminar. Los doctores le diagnosticaron várices internas debajo de las cicatrices que le dejó la explosión de gas.
Entre las molestias que padece por las heridas está que no puede bañarse con agua caliente porque le arden otras quemaduras que sufrió en el cuerpo.
“No me pagaron ni lo que tenía que ser. Nada más me cambiaron mi casa, la que tenía yo, por esta mugre que tengo, que francamente mire qué mugrero tengo, ‘pus’ ni agua hay. Yo allá tenía mi terreno grande, es donde tienen la bodega del municipio”, dice.
Doña Manuela carece de atención médica especializada. En San Juan Ixhuatepec habitaba en la calle Ignacio Zaragoza, y casualmente su casa en Valle de Anáhuac también está en una calle con el mismo nombre.
“Nos querían cobrar las casas”
José Granados y María de Jesús Ramírez Quintana conocieron el infierno aquella mañana en San Juanico.
“Cuando nos echaron para acá nos trajeron en autobús. Nos llamaron a firmar porque nos quedaron a deber una parte del terreno que teníamos en San Juan Ixhuatepec”, afirma José Granados. “No nos pagaron lo que era... Allá teníamos un terreno de más de siete metros de frente por 17 de fondo, y nos lo valoraron en apenas 700 pesos”.
Ahora viven en una casa de tres metros de frente que hace años un juez les intentó cobrar, pero ellos alegaron que las viviendas se construyeron con recursos aportados por “países hermanos” luego de la tragedia.
Algunos de los afectados reubicados a Valle de Anáhuac regresaron después a vivir a Ixhuatepec “porque no cabíamos en estas casitas”, destaca José Hernández Ambriz.
Según un censo realizado entonces por la Comisión Reguladora del Suelo del Estado de México (Cresem), en la zona afectada por las explosiones de hace 25 años se destruyeron 149 viviendas habitadas por 165 familias; esto se explica porque en algunas casas vivían varias familias, sobre todo en vecindades.
El 20 de noviembre de 1984 el entonces presidente de la República, Miguel de la Madrid Hurtado, ordenó la restitución de viviendas a los damnificados. Cuatro días después el gobernador Alfredo del Mazo González entregó el primer lote de 40 viviendas en la colonia Valle de Anáhuac, edificada por Auris.
El documento San Juan Ixhuatepec: memoria de una emergencia, realizado por el gobierno del estado de México en noviembre de 1985, en el que se consigna lo que se hizo tras la tragedia, señala que las casas entregadas fueron amuebladas también gratuitamente.
rebeca.jimenez@eluniversal.com.mx, juan.barrera@eluniversal.com.mx