NAUCALPAN, Méx.— “El chorro del agua nos despertó con gusto”, dijo Ifigenia Lugo, vecina de la colonia Lomas Cadete, donde sólo reciben agua unas horas cada tercer día.
“No nos importa que sea durante la madrugada; el chiste es que llegue, pues antes recibíamos agua un día sí y otro no. Ahora pasamos dos días sin agua y hasta el tercero cae”, refirió la mujer que, como muchas otras de sus vecinas, pasan noches en vela llenando botes, tambos y cubetas para almacenar agua.
La ampliación de 48 a 60 horas, en que se reduce la dotación de agua del Sistema Cutzamala a los municipios metropolitanos y al Distrito Federal, afectó especialmente a los habitantes de unas 40 colonias de la parte alta de Naucalpan, reconoció Jaime Álvarez Paczka, director de Operación del Organismo de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OAPAS) de este municipio.
Izcalli Chamapa, la zona de las Manchas, Loma Colorada, Lomas del Cadete, Benito Juárez, Ampliación Benito Juárez, Alfredo V. Bonfil, Olímpica Radio, Plan de Ayala, Vicente Guerrero, San José de los Leones I, II y III sección, La Tolva, el predio Las Colonias, Corralito, La Universal, Las Huertas, Pradera, Cumbres, Vista del Valle, México 86, Presa Tejocote y México 68, son sólo algunas de las casi 40 colonias, cuyos habitantes reciben agua tres veces a la semana.
Para atenuar el desabasto del líquido, proveniente del Sistema Cutzamala, el gobierno local habilitó nuevos pozos en Chamapa I y III, Las Manchas, Moctezuma, Loma Colorada y Altamira. Sin embargo con estos sólo se logra cubrir 40% de la demanda habitual de agua potable, reconoció Jaime Álvarez Packza. Por ello, familias como la de Manuel Barrera Jiménez, en la colonia Lomas del Cadete, se han organizado para sacar el máximo provecho al agua que les llega y vivir sólo con 100 litros, cuando hay familias de la zona residencial que reciben cerca de 300 litros al día.
A las 12 de la noche, de cada tercer día, caen las primeras gotas a la pileta de casi 600 litros que Manuel construyó en el patio de su casa.
Con ella surte un tinaco de mil 100 litros, y esa cantidad de agua sirve para tres días a la familia Barrera, integrada por cinco personas.
“Aquí nos bañamos en cinco minutos, captamos el agua del lavadero y de la regadera para usarla en el WC, lavar patios y pisos y nunca desperdiciamos agua limpia para lavar la calle o un coche”, apuntó Manuel.