TOLUCA, Méx.— La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) hizo un llamado a las mexiquenses para que atiendan de inmediato cualquier señal de alarma en un noviazgo, que pudiera desencadenar en violencia, agresiones sexuales o incluso un feminicidio.
Lizandra González Hinojosa, subdirectora de atención a grupos en situación de vulnerabilidad del organismo, dijo que ante el incremento en los casos de violencia dentro del noviazgo, las jóvenes, pero sobre todo las adolescentes, deben mantenerse alertas ante cualquier signo de riesgo en la pareja, porque una encuesta realizada por Inmujeres, reveló recientemente que nueve de cada 10 mujeres protegidas en el albergue sufrieron previamente uno o varios episodios de violencia.
Estas señales de alerta que evidencian la violencia y que las chicas pueden identificar “van desde conductas controladoras por parte de sus parejas, hasta celos obsesivos, amenazas, empujones y groserías”, indicó.
Cuando un hombre agrede a su pareja se atenta contra el derecho a vivir una vida libre sin violencia, a la libertad de decidir y a la propia vida, que es el más preciado de todos los derechos y que lamentablemente, agregó, las estadísticas hablan incluso de que en algunas relaciones de noviazgo existen casos que han terminado con la vida de la joven.
Las tendencias
Una encuesta realizada por Inmujeres señala que nueve de cada 10 personas del sexo femenino —que actualmente se encuentran en albergues— en su momento cuando tuvieron alguna relación de pareja o noviazgo fueron violentadas.
“Estamos hablando de chicas que si siguen tolerando conductas violentas por parte de sus parejas o novios, el día de mañana serán mamás que terminarán en un albergue”, añadió.
González Hinojosa destacó que la violencia no empieza a manifestarse cuando las personas se casan o deciden vivir juntas, ya que el documento que ampara un matrimonio no quiere decir nada. Dijo que por lo general este tipo de conductas lastimosas que inician con la violencia sicológica y terminan en las agresiones físicas y hasta sexuales, ya están sembradas desde el noviazgo.
Explicó que este tipo de relaciones genera secuelas diversas, tanto físicas como mentales en la persona que es agredida, además de ser un riesgo de muerte. La funcionaria dijo que se da por cuestiones culturales.
Lizandra González añadió que de alguna manera las sociedades contemporáneas se han actualizado y los valores con los que se vive hoy en día el noviazgo son distintos a otros años, de manera que antes se vivía como una etapa para prepararse para llegar al matrimonio, ahora los chicos tienen relaciones no tan formales y no necesariamente de un noviazgo y no para casarse, sino para conocerse más.
“La violencia emocional, sicológica y económica en muchas ocasiones no es identificada por las chicas, ni siquiera se dan cuenta de que están siendo violentadas, esta situación de alguna manera refleja que la violencia se acepta socialmente y esto resulta inaceptable”, mencionó.
La funcionaria destacó por otra parte que las jóvenes agredidas en ocasiones tienen sentimientos confundidos y antecedentes de violencia familiar, es decir, en sus casas recibieron tratos discriminatorios, insultos o fueron golpeados.