TLALNEPANTLA, Méx.— A los habitantes de Valle Dorado les llueve sobre mojado. A dos meses de las inundaciones del pasado 6 de septiembre ahora surgió una grieta en una vivienda y un adolescente de la comunidad enfermó de influenza A H1N1.
Armando García Pérez, integrante del Comité Pro Dignificación de Valle Dorado, señaló que no han sido reparadas alrededor de 60% de las dos mil 600 viviendas afectadas por la ruptura del Emisor Poniente, mientras que el remozamiento de 40% restante ha sido deficiente.
En conferencia de prensa, García Pérez destacó que 20% de las familias afectadas no han recibido el apoyo económico de 30 mil pesos ofrecido por los gobiernos federal y estatal.
Entre las demandas de los colonos está “la ineludible reconstrucción del Emisor Poniente 1, porque la obra que se ha instrumentado para cubrir la apertura en el ducto es más bien un “monumento al hoyo” y no una contención provisional para después a repararlo definitivamente”.
Adolescente se contagia
Antonio Ortiz Montaño, representante de la calle Oslo, afirmó que su hijo de 15 años de edad enfermó de influenza A H1N1, sin que se haya determinado hasta el momento dónde se contagió. Agregó que las viviendas están húmedas y el frío provoca enfermedades de las vías respiratorias a los colonos.
Ortiz Montaño aseveró que su hijo fue diagnosticado y atendido en un hospital particular, aunque fue dado de alta y en este momento está en recuperación.
En tanto, Juan García González, habitante de la vivienda marcada con el número 113 de la calle Constantinopla, mostró una grieta que apareció en el patio de su hogar, la cual no estaba antes de las inundaciones.
Pidió a las autoridades estatales y federales que realicen estudios para descartar riesgo mayor por dicha grieta, ya que desconoce si se trata de un problema grave que altere la estructura de su vivienda y casas aledañas.
Luisa María de Bravo, quien habita el número 116 de la calle Constantinopla, subrayó que los trabajos realizados en su hogar son de mala calidad y mostró su baño, en donde el albañil colocó el tirol sobre el mosaico.
Otros colonos, como Ángel Castillo y Evangelina Calderón, de las calles Marsella y Oslo, respectivamente, dijeron que no han recibido ningún tipo de apoyo. Una “Comisión de ingenieros”, creada por vecinos está alerta con la reparación del emisor.