emilio.fernandez@eluniversal.com.mxECATEPEC, Méx.— Los planes para progresar quedaron bajo el fango. La apertura de la miscelánea que pretendía abrir Jorge Díaz y su familia en la colonia Los Bordos, una comunidad marginada de la sierra de Guadalupe, tendrá que esperar.
Una vitrina y una rebanadora recién adquiridas quedaron inservibles, como el resto de los muebles desvencijados en la humilde vivienda de Jorge, que fueron arrasados por la corriente que rompió el muro de su inmueble el viernes por la tarde.
Su automóvil que se encontraba en el patio de casa, construida a un costado de una de las barrancas de la zona de San Andrés de la Cañada, fue incluido en la lista de sus pérdidas.
“Haciendo cuentas, yo creo que perdí más de 100 mil pesos” estimó. La mañana del domingo había en el interior de su domicilio lodo y agua que impidieron dormir a sus moradores.
Unos colchones y un refrigerador que se echaron a perder fueron colocados para tapar el boquete que dejó la caída de su barda. A menos de tres metros está la barranca en la que había toneladas de basura que bajaron de la parte alta del cerro.
El taller de electrónica de Omar Ahuado Velásquez que estaba en su hogar, también en Los Bordos, se lo llevó la corriente de agua.
Televisiones, modulares, DVD y otros enseres domésticos que había reparado o que estaba arreglando, fueron arrastrados por las “aguas broncas” que bajaron de la sierra y que arrasaron todo lo que encontraron a su paso.