CUAUTITLÁN, Méx.— El del Tren Suburbano es un arranque lento. A casi un año de haber entrado en operación, este medio transporta diariamente a 110 mil usuarios, aunque la meta estimada para su primera fase era atender a 320 mil pasajeros, que no llegan a los Centros de Transferencia Multimodal (Cetram) por la falta de rutas alimentadoras, además de las múltiples obras complementarias inconclusas.
Teresa García Ramírez, habitante de Cuautitlán-México, no duda de las bondades del Tren Suburbano, pero tiene que caminar 15 minutos para llegar a la estación Cuautitlán o tomar un taxi; aunque en éste último caso gasta hasta 70 pesos para llegar al Distrito Federal.
“No tomo a diario el taxi, no es habitual. Vivo cerca y cuando no hay prisa me vengo caminando, para ahorrarme lo del pasaje, además de que no hay muchos camiones”, relató.
Bertha Ramírez de Castro, de la colonia Fidel Velázquez, en Cuautitlán Izcalli, indicó que se traslada a la estación Cuautitlán para asistir a un curso, pero tiene que caminar 15 minutos para salir del Cetram. “No han hecho lo de los paraderos bien. Si las combis o los camiones pudieran entrar, pues sería más fácil para nosotros”, explicó.
Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones del gobierno del estado de México, rechazó que hagan falta rutas alimentadoras que lleven pasajeros a las estaciones del Tren Suburbano.
Sin embargo, los Cetram lucen semivacíos de unidades del transporte público o vacíos, como el caso de la estación San Rafael, en Tlalnepantla.
“Le falta madurez”
“Va creciendo poco a poco el pasaje del tren. Había obras que no se habían concluido, que se están terminando, no del gobierno del Estado, (sino) del gobierno federal. Había acciones que hacían falta, no del gobierno del Estado. El gobierno del Estado cumplió con todo”, aclaró Ruiz Esparza.
Reiteró: “Yo no quisiera acusar a nadie, tiene que ver únicamente con la madurez del proyecto. Al Metro de la ciudad de México le tomó dos o tres años tener su aforo formal. Al Tren Suburbano le va a tomar dos o tres años lograr un aforo de 250 mil a 300 mil pasajeros. La gente todavía no lo conoce”.
Guillermo Calderón Vega, director de Operación del Transporte de la Secretaría del Transporte del gobierno estatal, aseguró que el Tren Suburbano incrementa día a día el número de usuarios.
Detalló que cerca de cuatro mil autobuses, microbuses y taxis llevan a los pasajeros a las cinco estaciones del Tren Suburbano ubicadas en la entidad: Cuautitlán, Tultitlán, Lechería, San Rafael y Tlalnepantla, aunque no todas las unidades llegan a los Cetram, sino cerca de ellos.
Reconoció que obras viales complementarias del Suburbano aún están pendientes, lo que también obstaculiza la llegada de mayor número de pasajeros.
Calderón Vega puntualizó que en Cuautitlán-México están inconclusos tres puentes vehiculares que servirán para desfogar el tránsito hacia el Cetram, en Cuautitlán Izcalli está a la mitad el puente Tepalcapa y en Tlalnepantla continúa la construcción del distribuidor vial Toltecas.
“Una vez que estén en funcionamiento mejorará muchísimo la afluencia del transporte público”, dijo.
Advirtió que en la estación Cuautitlán existe otro problema, ya que se abrió una puerta que da hacia el centro de ese municipio y no hacia el Cetram, por lo que muchos pasajeros salen por ahí y no usan las unidades del paradero.
Detalló que en la estación Cuautitlán abordan el Suburbano 19 mil usuarios al día, 12 mil en Lechería, seis mil en Tultitlán, cinco mil en San Rafael y nueve mil en Tlalnepantla.
Hay puertas de más
A su vez, Francisco Javier Cano Gómez, representante de Autobuses de Melchor Ocampo S. A. de C. V., aseveró que las tres líneas de transporte ubicadas en el municipio de Melchor Ocampo compraron 20 autobuses nuevos para alimentar el Tren Suburbano, a razón de casi un millón de pesos por unidad.
Aseguró que durante varios meses subsidiaron la prestación del servicio al Cetram, pues al haber pocos usuarios las ganancias no alcanzaban para el combustible y el pago de operadores, aunque en la actualidad la situación es rentable. Sin embargo, dijo que en la estación Cuautitlán sólo 40% de los usuarios utiliza el Cetram y el resto sale por la puerta que da hacia el centro municipal, lo que perjudica a las líneas que utilizan el paradero, situación similar que ocurre en la estación Lechería, donde hay una puerta que da a la vía López Portillo.
Javier Cano Gómez advirtió que el gobierno estatal no ha cumplido con todo el apoyo ofrecido a los transportistas, como mejorar las vialidades y terminar algunas obras viales.
Destacó que cada uno de los autobuses especiales para prestar servicio al Tren Suburbano fueron pintados de color verde y equipados especialmente, ya que cuentan con mecanismo para leer tarjetas de prepago, contador de pasajeros y localizador satelital en tiempo real, innovaciones tecnológicas que no utilizan los demás vehículos.
Además, enfatizó que en el Cetram de la estación Cuautitlán prestan servicio camionetas tipo Van y en mal estado, cuando el gobierno estatal afirmó que sería sólo para autobuses de modelos recientes. Aclaró que los transportistas tienen capacidad para llevar más pasajeros al Tren Suburbano, por lo que sólo esperan que el gobierno estatal dé las indicaciones al respecto.
“Día con día la gente se acostumbra a viajar en el tren. Es algo que ya está ahí y tenemos que convivir con ese sistema”, concluyó Cano Gómez.
juan.barrera@eluniversal.com.mx